Rodrigo Paz se distancia de los audios de Edmand Lara y llama a la Justicia
El presidente Rodrigo Paz no se pronunció sobre la autenticidad de los audios que involucran al exasesor Cerimedo y exigió que las autoridades competentes determinen su veracidad.
Por Franz Condori · septiembre 4, 2026
El presidente Rodrigo Paz optó por no validar ni desmentir los audios presentados por el vicepresidente Edmand Lara, donde se señala una supuesta conversación entre él y el exasesor argentino Fernando Cerimedo. Según el mandatario, es responsabilidad de la Justicia realizar una pericia técnica para verificar la autenticidad de las grabaciones.
Al ser consultado sobre el tema, Paz enfatizó: “Dejemos a la Justicia que actúe, dejemos que haga su trabajo”. El presidente recalcó que durante el periodo electoral circularon diversos audios utilizados como herramienta de desprestigio y que no se basará en grabaciones cuya autenticidad no ha sido confirmada.
Uno de los audios menciona una conversación entre Paz y Cerimedo sobre el estado de excepción declarado el 20 de junio, tras semanas de bloqueos en el país. En esta grabación supuestamente se habla de crear una narrativa para justificar esta medida y enfocar las acciones en regiones específicas, como el Chapare. Lara indicó que esta grabación será enviada al Ministerio Público para su análisis.
La controversia se complica aún más con otro audio que Lara había difundido anteriormente, en el cual se escucha a María Elena “Bibi” Urquidi, esposa de Paz, junto a Cerimedo, discutiendo sobre la salida del excomandante de la Policía, Mirko Sokol, y mencionando a otros funcionarios. La expareja de Cerimedo, Nadia Beller, ha declarado que la voz del argentino en la grabación no le pertenece, cuestionando también la autenticidad de la voz femenina.
Paz, por ahora, mantiene una posición neutral en el conflicto político que rodea a los audios. Mientras Lara sostiene que de confirmarse la veracidad de los mismos, demostrarían que Cerimedo tuvo más influencia en el gobierno de lo que se había admitido, el presidente insiste en que primero debe haber una verificación técnica de las grabaciones.
Por el momento, la polémica queda en manos de la pericia, ya que hasta que no se aclare quiénes son los hablantes, cuándo fueron grabadas las conversaciones y si hubo manipulación en el material, los audios no pueden ser considerados pruebas concluyentes en relación a las acusaciones que surgen de su contenido.