ECONOMÍA

Refinerías podrán importar petróleo para aumentar producción de combustibles sin subvención

El Gobierno boliviano ha dado luz verde a las refinerías para que importen petróleo y comercialicen los combustibles generados a precios de mercado, buscando mejorar la oferta interna.

Por Boris Mamani · septiembre 7, 2026

La administración gubernamental ha autorizado de forma excepcional a las refinerías para que importen petróleo y lo procesen para la venta de combustibles en el mercado nacional, sin subsidios. Esta medida busca incrementar la producción local y optimizar la capacidad de las refinerías.

Según la normativa publicada en la Gaceta Oficial del Estado, el objetivo principal es maximizar el uso de la capacidad de refinación, asegurar el funcionamiento de los sistemas de transporte por ducto y disminuir los costos vinculados a la importación de combustibles.

Las refinerías que opten por importar petróleo deberán vender los combustibles generados a precios de mercado, dirigidos a mayoristas, grandes consumidores y estaciones de servicio, entre otros. Esta medida permitirá diversificar las fuentes de abastecimiento en el país.

No obstante, el decreto establece que los volúmenes de petróleo a importar no serán decididos libremente. El Comité de Producción y Demanda (Prode) será el encargado de programar y asignar estas cantidades de acuerdo a las necesidades del mercado y la capacidad de las refinerías.

El Prode tomará en cuenta información de YPFB y otros entes para gestionar estas decisiones, asegurando que la importación esté alineada con las necesidades del mercado interno y la capacidad de transporte y procesamiento.

El proceso de autorización no será automático, ya que el Ministerio de Hidrocarburos deberá emitir resoluciones con los requisitos y procedimientos necesarios para que las refinerías puedan realizar las importaciones.

Además, se ha dispuesto que la comercialización de los derivados del petróleo importado no contará con subvención, por lo que se venderán a precios de mercado, lo que se traduce en un cambio significativo en la dinámica de la industria.

Finalmente, la normativa también elimina temporalmente la alícuota específica del Impuesto Especial a los Hidrocarburos y sus Derivados (IEHD) hasta el 31 de diciembre de 2030, facilitando aún más este proceso.