MUNDO

Protestas estudiantiles en Francia: caos y confrontaciones

Francia enfrenta una crisis educativa marcada por violentas manifestaciones de estudiantes que han dejado más de mil escuelas afectadas y cientos de detenidos.

Por Wilmer Choque · octubre 2, 2026

En una semana llena de tensiones, Francia ha sido escenario de protestas estudiantiles que han generado serios disturbios, afectando a más de 1,000 centros educativos y dejando un saldo alarmante de detenidos y policías heridos. Las manifestaciones, que comenzaron en París, se han expandido a otras ciudades como Lyon, Dijon, Estrasburgo y Marsella, donde los jóvenes han bloqueado sus instituciones durante varios días.

Las demandas de los estudiantes se centran en la falta de espacio en las aulas y la escasez de docentes. Sin embargo, el ambiente se ha tornado violento, con reportes de daños en institutos, como los incendios en Nantes y Ruan, provocados por protestas que se salieron de control. El ministro de Educación, Édouard Geffray, ha comentado que aunque algunas demandas son válidas, la violencia no puede ser tolerada.

El jueves, la situación alcanzó un punto crítico, con más de 1,900 detenciones y casi 300 agentes de policía heridos. Las universidades también se sumaron a las protestas, con al menos 30 campus bloqueados. El primer ministro, Sébastien Lecornu, convocó una reunión de emergencia para evaluar la situación, que ha sido calificada por el gobierno como "violencia urbana".

Frustración y condiciones precarias en las aulas

Estudiantes como Raphael, de 17 años, han expresado su frustración respecto a las condiciones de sus escuelas. En una entrevista, Raphael describió su instituto como en deterioro, destacando problemas como goteras y la insuficiencia de baños. "El edificio se está cayendo a pedazos, la cafetería es demasiado pequeña", señaló.

El clima de descontento ha llevado a líderes estudiantiles a convocar una gran protesta nacional para el 6 de octubre, con el objetivo de visibilizar sus demandas. La asociación de estudiantes USL ha criticado la reacción del gobierno y de las fuerzas policiales, acusándolos de represión y uso de fuerza excesiva durante las manifestaciones.

"Simplemente intentan vivir y estudiar en condiciones dignas", afirmó Laëtitia Degeuse, directora de un centro juvenil en Rennes.

Las manifestaciones han llevado a enfrentamientos directos con la policía, quien ha respondido con gases lacrimógenos y medios disuasivos. Algunos estudiantes han resultado heridos y han acusado a la policía de violencia excesiva. Por otro lado, el alcalde del suburbio de Seine-Saint-Denis ha defendido a los manifestantes, sugiriendo que en ciertos casos, la violencia puede ser una respuesta legítima ante la represión.