SOCIEDAD

Nueva normativa permite certificados de idiomas oficiales de por vida

El Gobierno de Bolivia ha promulgado un decreto que elimina la necesidad de renovación de los certificados de idiomas, otorgando validez indefinida a los mismos.

Por Franz Condori · septiembre 2, 2026

El Gobierno de Bolivia ha emitido el Decreto Supremo N° 5688, que deroga el anterior N° 4566 de 2021 y redefine el sistema de certificación de idiomas oficiales del país. Esta nueva normativa otorga validez indefinida a los certificados que sean emitidos por instituciones autorizadas, eliminando así la obligación de renovación o convalidación.

Publicada en la Gaceta Oficial el 31 de agosto de 2026, la normativa suprime el régimen que establecía el Certificado Único de Idiomas Oficiales. Ahora, quienes posean certificados previos a esta nueva legislación podrán seguir utilizándolos sin problema, siempre que provengan de instituciones formalmente habilitadas.

Ampliación de entidades certificadoras y nuevas facilidades

El DS 5688 abre la puerta a más instituciones para que puedan enseñar y certificar habilidades lingüísticas, incluyendo universidades públicas y privadas, así como colegios de educación alternativa y superior. Estas entidades deben tener su currículum aprobado por el Instituto Plurinacional de Estudio de Lenguas y Culturas (IPELC) y obtener la autorización del Ministerio de Educación.

Además, el decreto introduce un procedimiento gratuito para certificar el idioma materno de las personas que no hablan castellano como primera lengua. Este trámite será gestionado por el IPELC, que tendrá 15 días hábiles para definir las normativas correspondientes tras la promulgación del decreto.

Con la entrada en vigor del Decreto Supremo N° 5688, el anterior decreto de 2021 queda oficialmente anulado. Esta acción busca democratizar el acceso a la certificación de idiomas, permitiendo que más personas validen su conocimiento de las lenguas oficiales sin la carga de trámites repetidos.

Finalmente, se establece que las instituciones que ya tenían programas en marcha pueden continuar con sus procesos de enseñanza y certificación sin requerir nuevas autorizaciones, garantizando así una transición fluida hacia este nuevo sistema.