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Las protestas en México y la popularidad de Claudia Sheinbaum: un fenómeno contradictorio

A pesar de contar con un alto nivel de aprobación, la presidenta mexicana enfrenta un aumento en las manifestaciones sociales. ¿Qué explica esta paradoja?

Por Wilmer Choque · octubre 23, 2026

La líder mexicana, Claudia Sheinbaum, disfruta de una aprobación del 66% según diversas encuestas, superando a sus predecesores y a muchos de sus colegas en América Latina.

En las calles de la Ciudad de México, trabajadores y jubilados del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) han salido a protestar. Asimismo, el miércoles, miembros del sector salud se manifestaron, mientras que en Guadalajara, la población se alzó nuevamente por la crítica situación del agua.

Durante 2026, se han contabilizado 3.277 protestas en la capital mexicana, lo que equivale a un promedio de 11 manifestaciones por día, un 18% más que en el año anterior.

A pesar de este panorama de descontento, la aceptación hacia Sheinbaum se mantiene. Esto sugiere que su figura no se ve desgastada por las críticas a la situación actual, donde los problemas persisten.

Claudia Sheinbaum, quien fue activista en los años 80, ha defendido el derecho a la protesta y ha criticado la represión. Su partido, Morena, se fundó como una respuesta a la desigualdad y la corrupción, pero ha evolucionado hacia un sistema que controla las principales instituciones.

Los expertos explican que la desaprobación en ciertos sectores no necesariamente implica un rechazo hacia la presidenta. Las protestas, que se originan a partir de diversos contextos locales, reflejan problemas históricos que no se pueden atribuir únicamente a su gestión.

Por ejemplo, las demandas del sector salud se relacionan con la lucha por mejores salarios en un marco de complejidades sindicales. A pesar de ello, la satisfacción general con los servicios de salud es elevada, con un 81% de usuarios que consideran el sistema adecuado.

En temas como la crisis del agua en Guadalajara, las protestas se dirigen mayormente hacia el gobernador Pablo Lemus, reflejando una sensación de precariedad que trasciende las ideologías políticas.

A pesar de las críticas y el aumento de las manifestaciones, la popularidad de Sheinbaum se mantiene sólida, impulsada por la conexión emocional que su partido ha logrado establecer con la población, además de su política de intervención social.

Con las elecciones legislativas a la vista, la situación política en México podría cambiar. Sin embargo, la combinación de protestas y apoyo hacia Sheinbaum plantea un escenario único y complejo en el que conviven la exigencia social y la aprobación política.