Irma y su lucha diaria: la historia de una mujer que pinta su camino hacia la esperanza
A sus 63 años, Irma trabaja en la ciudad de El Alto junto a su familia, enfrentando desafíos económicos y problemas de salud mientras pinta pasos de cebra y arregla baches para sobrevivir.
Por Wilmer Choque · agosto 21, 2026
Irma, una mujer de 63 años, se esfuerza por mantener a su familia en El Alto. Junto a sus dos hijas y cinco nietos, dedica largas horas a pintar pasos peatonales y reparar baches en la carretera hacia Viacha, recibiendo pequeñas donaciones de los conductores que pasan por el lugar.
Desafíos diarios en la calle
La jornada laboral de esta familia comienza alrededor de las 9:00 y se extiende hasta las 19:00 o 20:00, con la esperanza de juntar más dinero para cubrir sus necesidades básicas. Irma comparte que no siempre es fácil: "Los choferes, algunos son buenos, algunos son malos. Te riñen, te insultan, con eso nomás siempre".
La historia de Irma es una de perseverancia. Huérfana desde pequeña, ha trabajado en minería y en el ámbito rural antes de convertirse en la principal responsable de su hogar tras ser abandonada por su pareja. A pesar de las adversidades, asegura que "uno tiene que seguir luchando por sus hijos" y sueña con tener un hogar propio.
Problemas de salud y deudas
Irma no solo enfrenta dificultades económicas, sino que también sufre de varios problemas de salud, como depresión, gastritis y complicaciones en la vesícula. A pesar de estos obstáculos, continúa trabajando día tras día para obtener ingresos que apenas cubren la compra de alimentos.
La familia acumula cuatro meses de alquiler pendiente, lo cual añade presión a su situación. "En la comida, para comprar algo no alcanza, pues", expresa con preocupación Irma, solicitando apoyo de la comunidad para mejorar sus condiciones de vida.
Quienes deseen ayudar a la familia Mancilla pueden contactarse a los números 715 799 167 o 735 163 08 para realizar cualquier tipo de contribución que les permita afrontar su dura realidad.