Gobierno se alista para eliminar subsidios a combustibles desde 2027
El acuerdo con el FMI implica un cambio significativo en la política de subsidios en Bolivia, que impactará el costo de los combustibles a partir del próximo año.
Por Wilmer Choque · septiembre 10, 2026
El Gobierno de Rodrigo Paz ha formalizado un compromiso con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para eliminar la subvención a los combustibles a partir de enero de 2027. Este cambio busca ajustar la economía del país y se enmarca dentro del programa establecido con el organismo internacional.
Según el documento conocido como Memorando de Políticas Económicas y Financieras, Bolivia se verá obligada a llevar a cabo un ajuste fiscal que representa aproximadamente el 8,5% de su PIB entre 2026 y 2029. Este ajuste tiene como meta reducir el déficit fiscal al 3,5% del PIB para el año 2029.
Durante el año 2026, los precios de los combustibles se mantendrán sin cambios, aunque el Presupuesto General del Estado de 2027 no incluirá fondos para subsidiarlos. Este cambio podría provocar aumentos en la inflación y tensiones sociales, por lo que se contempla la implementación de mecanismos de ayuda enfocada en los sectores más afectados por esta medida.
Más allá de los subsidios: reformas económicas en el horizonte
La eliminación de la subvención no es un hecho aislado. El acuerdo con el FMI también incluye la transición hacia un tipo de cambio más flexible, restricciones al financiamiento del Banco Central al Estado, así como la reducción del gasto público y la reestructuración de empresas estatales no rentables.
El Gobierno ya ha comenzado a ajustar su política de combustibles. A través del Decreto Supremo 5652, se estableció un congelamiento de los precios hasta enero de 2027, fijando el costo de la gasolina Especial en Bs 6,96 por litro y del diésel en Bs 9,80. Sin embargo, se ha definido una fórmula que vincula estos precios a las fluctuaciones del mercado internacional a partir de esa fecha.
Con la eliminación de las subvenciones a partir de 2027, Bolivia entrará en una nueva fase en la regulación de precios de combustibles, mientras el Gobierno busca implementar el ajuste requerido por el FMI.