POLÍTICA

GOBIERNO BOLIVIANO DIO INFORMACIÓN ERRÓNEA A LA OEA SOBRE MUERTE DE UN CHOFER

El Estado presentó un video en la OEA donde se afirmaba que un chofer había muerto durante los bloqueos, pero se comprobó que el hombre está vivo.

Por Franz Condori · septiembre 4, 2026

Durante una sesión del Consejo Permanente de la OEA el pasado 3 de septiembre de 2026, el Gobierno de Bolivia mostró un video que contenía una afirmación incorrecta sobre la muerte de un chofer en medio de los bloqueos de mayo y junio. Esta información ya había sido desmentida por Bolivia Verifica semanas antes.

En el material audiovisual, se sostenía que un conductor había fallecido dentro de su camión mientras estaba atrapado en un punto de bloqueo. Las imágenes mostraban a otros transportistas intentando abrir la cabina del vehículo.

El 15 de junio, Bolivia Verifica había confirmado que el chofer estaba vivo, presentando evidencia de su presencia posterior fuera del camión y testimonios que indicaban que el hombre había tenido problemas de salud, permaneciendo varias horas dentro de la cabina antes de salir. Además, se aclaró que el incidente ocurrió en la frontera de Desaguadero, en el lado peruano, y no en la ruta Oruro-El Alto, como se había afirmado.

La utilización de este video por parte del Gobierno boliviano es particularmente controvertida, dado que se utilizó para sustentar el discurso oficial sobre las consecuencias de los bloqueos. Durante la presentación, el ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, mencionó que se habían producido 22 muertes, de las cuales 19 eran de personas no involucradas en las movilizaciones, y que las pérdidas económicas superaban los 14.000 millones de bolivianos, afectando a casi 250.000 empleos.

El informe de la OEA sobre la crisis reconoció la gravedad de los daños y llamó a proteger la vida y los servicios esenciales, mientras instaba a continuar las investigaciones sobre los hechos violentos. Sin embargo, también se enfatizó la importancia de mantener el diálogo y respetar tanto el derecho a la protesta como los derechos de los demás.

La situación genera dudas sobre por qué un dato que ya había sido verificado como falso fue presentado nuevamente en un contexto oficial ante un organismo internacional. Aunque este error no invalida las denuncias del Gobierno respecto a los bloqueos, sí plantea serias preguntas sobre la precisión con la que se preparó la información presentada a la OEA.