Gobierno boliviano considera estado de sitio ante eventualidades
El Ejecutivo tiene la opción de implementar el estado de sitio para enfrentar situaciones críticas, sumándose a un estado de excepción que se extiende por 90 días más.
Por Wilmer Choque · septiembre 16, 2026
El Gobierno de Bolivia tiene la potestad de activar un estado de sitio en todo el territorio nacional, en ciertas regiones o áreas específicas, según lo indicado por el vocero presidencial, José Luis Gálvez. Esta medida se establece como una acción complementaria al estado de excepción que está vigente y que fue ampliado recientemente.
Gálvez señaló que el decreto actual permite al Ejecutivo adoptar el estado de sitio como una "medida mayor" ante circunstancias excepcionales, tales como bloqueos de carreteras. Resaltó que el nuevo decreto, aprobado el lunes, incluye la posibilidad de implementar esta medida adicional.
"Si consideramos necesario aplicar otras medidas, lo haremos, ya que la ley lo permite", señaló el vocero. La implementación del estado de sitio podría incluir la prohibición de circulación en ciertas horas, conocido como toque de queda.
El Gobierno extendió por 90 días más el estado de excepción, que comenzó el 20 de junio, mientras persistan los factores de riesgo. Esta decisión será sometida a evaluación por parte de la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP), que tiene 72 horas para pronunciarse.
La Comisión de Constitución y Justicia Plural de la Cámara de Diputados había dado luz verde a esta ampliación en respuesta a las movilizaciones que algunos sectores sociales han anunciado, buscando así preservar la reactivación económica del país.
Entre mayo y junio, la Federación de Campesinos de La Paz y la Central Obrera Boliviana (COB) generaron bloqueos en varias carreteras, especialmente en el occidente y centro del país. Estas acciones, respaldadas por grupos afines al expresidente Evo Morales, resultaron en desabastecimiento de productos esenciales, dejando un saldo trágico de al menos 16 muertes y pérdidas económicas que superan los 3.000 millones de dólares.