Familiares defienden a soldados y piden justicia para Zúñiga
Familia de los militares involucrados en la asonada del 26 de junio de 2024 exigen que se aclare la responsabilidad de sus superiores, especialmente del excomandante del Ejército, Juan José Zúñiga.
Por Franz Condori · agosto 31, 2026
Los seres queridos de los militares que fueron procesados por los eventos ocurridos el 26 de junio del año pasado critican a Juan José Zúñiga, excomandante del Ejército, argumentando que muchos de los jóvenes implicados actuaron bajo órdenes de sus superiores. Esta situación ha generado un clamor constante desde los días posteriores a la toma de la plaza Murillo, donde los familiares han solicitado que se distinga la responsabilidad individual y que los subalternos no sean juzgados por decisiones que, según ellos, no les correspondían.
El principal foco de las quejas se encuentra en Zúñiga, quien es acusado de liderar el movimiento que movilizó tropas y vehículos militares hacia la plaza Murillo. Los familiares sostienen que los soldados de menor rango fueron empleados en esta operación y que, al estar subordinados, su actuación se limitó a seguir órdenes. Por este motivo, exigen que las investigaciones determinen quiénes fueron realmente los responsables de las decisiones que llevaron a la situación crítica.
Zúñiga se enfrenta a un proceso judicial relacionado con la asonada militar de 2024, donde la Fiscalía argumenta que él fue el encargado de coordinar el despliegue que tensó la relación con el Gobierno de ese entonces. Sin embargo, el exgeneral refuta esta versión y presenta su propia narrativa sobre los hechos. El juicio sigue su curso, y se espera que se aclare el grado de responsabilidad no solo de Zúñiga, sino también de otros involucrados, diferenciando claramente entre quienes tenían mando y quienes actuaron bajo orden.
Demandas de justicia
- Establecer la responsabilidad individual en el caso
- Proteger a los subalternos de juicios injustos
- Identificar a los que dieron las órdenes
Las familias de los militares insisten en que es crucial para el sistema de justicia que se reconozca la dinámica de mando dentro del Ejército y se evalúe con objetividad el papel de cada uno en los eventos de esa jornada histórica. La presión para que se haga justicia y se aclare la situación de los soldados continúa creciendo, en un contexto donde la transparencia es cada vez más demandada por la sociedad.