Estados Unidos culmina su retirada de Irak tras 20 años de intervención militar
Después de dos décadas de presencia militar, Estados Unidos finaliza su misión en Irak, en medio de tensiones regionales y un panorama político incierto.
Por Boris Mamani · septiembre 30, 2026
El día miércoles se completará la salida de las últimas tropas estadounidenses de Irak, marcando el cierre de una intervención que comenzó con la invasión de 2003, que derrocó al dictador Saddam Hussein. Este ciclo de presencia militar se vio acompañado por años de conflicto y violencia sectaria.
Aunque las fuerzas estadounidenses se habían retirado en 2011, su regreso se produjo en 2014 para combatir el avance del grupo extremista Estado Islámico (EI). Sin embargo, la creciente tensión con Irán ha puesto en riesgo la seguridad de los efectivos estadounidenses que permanecían en el país.
La retirada se enmarca en un acuerdo firmado en 2024 entre Estados Unidos y el gobierno iraquí para finalizar la misión conocida como Operación Resolución Inherente, que combatía al EI. En el apogeo de esta guerra, en 2007, hubo más de 170,000 soldados estadounidenses en Irak, cifra que disminuyó a aproximadamente 2,400 antes de la retirada definitiva.
Aunque se espera que la retirada de las tropas modifique la dinámica en Irak, analistas advierten que la influencia estadounidense no desaparecerá. Irak sigue dependiendo de Estados Unidos para la compra de armamento y el apoyo diplomático en un contexto regional complejo.
Los grupos armados respaldados por Irán continúan siendo un desafío significativo. Aunque el primer ministro iraquí, Ali al-Zaidi, busca integrar completamente a estas milicias bajo el control estatal, los expertos señalan que esto podría no ocurrir, dado el poder que ejercen en el sistema político y económico del país.
En cuanto al legado de la intervención estadounidense, las opiniones son diversas. Algunos analistas consideran que la invasión no cumplió con sus objetivos iniciales de establecer un Irak estable y próspero, mientras que otros destacan que la caída de Saddam Hussein abrió la puerta a más libertades políticas.
Con la retirada de las tropas, persiste la incertidumbre sobre el futuro de Irak. Existen preocupaciones sobre un posible resurgimiento del extremismo, similar a lo que ocurrió tras la salida de las fuerzas en 2011, cuando se debilitó la representación sunita y surgió el EI en respuesta a la represión.
A pesar de la situación actual, algunos expertos son optimistas sobre la capacidad de las fuerzas de seguridad iraquíes, que han mostrado ser más robustas y capaces de enfrentar amenazas extremistas que en el pasado.