ECONOMÍA

¿Es momento de encender la transición energética en Bolivia?

La energía en Bolivia ha estado dominada por el gas natural durante más de dos décadas, impulsando tanto el crecimiento económico como el sistema eléctrico del país. Sin embargo, la disminución de las reservas de gas está empujando a Bolivia a replantear su matriz energética y su futuro. Imagina una casa en Bolivia con diez […]

Por Alejandra Calle · julio 29, 2026

La energía en Bolivia ha estado dominada por el gas natural durante más de dos décadas, impulsando tanto el crecimiento económico como el sistema eléctrico del país. Sin embargo, la disminución de las reservas de gas está empujando a Bolivia a replantear su matriz energética y su futuro.

Imagina una casa en Bolivia con diez focos encendidos. Aunque se ven iguales, solo tres de ellos funcionan a partir de fuentes renovables como el agua, el viento y el sol; el resto depende de la electricidad generada en plantas termoeléctricas que utilizan gas natural. Esta realidad plantea un desafío significativo para el país, que debe abordar su dependencia de los hidrocarburos.

El presidente de la Cámara Boliviana de Electricidad, Ángel Zannier, advierte que hacia 2028, la producción de gas nacional podría no ser suficiente para cubrir las necesidades internas, lo que lleva a una cuestión crucial: ¿deberá Bolivia destinar el gas a su mercado local o continuar exportándolo?

El físico y analista energético Francesco Zaratti resalta que el verdadero problema no es la electricidad, que todavía fluye a los hogares bolivianos, sino la disponibilidad de hidrocarburos que alimentan gran parte de esta generación. Señala que el país necesita fortalecer su sistema eléctrico para no depender únicamente de los hidrocarburos.

Durante años, las termoeléctricas han recibido gas a precios subsidiados, lo que ha llevado a un sistema eléctrico con costos artificialmente bajos y ha desincentivado otras fuentes de energía. Actualmente, la generación eléctrica proviene en un 60% de termoeléctricas y solo en un 40% de hidroeléctricas, una inversión significativa desde hace dos décadas.

A pesar de contar con un amplio potencial hidroeléctrico, según un estudio de la Universidad de Harvard, Bolivia enfrenta el reto de implementar una transición energética efectiva. No se trata solo de construir grandes represas, sino de avanzar con proyectos hidroeléctricos a diferentes escalas que se integren al Sistema Interconectado Nacional.

Zaratti enfatiza que el futuro de la energía en Bolivia depende de la capacidad del país para diversificar su matriz energética y maximizar su potencial renovable. Así, el desafío es lograr que todos esos focos en la casa boliviana sigan encendidos en los próximos años, encontrando un equilibrio que permita un crecimiento sostenible mientras se reduce la dependencia del gas.