ECONOMÍA

Eliminar la subvención al diésel no resolverá el déficit fiscal, alertan expertos

La decisión del Gobierno de quitar la subvención al diésel ha generado opiniones encontradas. Aunque podría reducir el gasto estatal, especialistas advierten que no es suficiente para solucionar el déficit fiscal del país.

Por Franz Condori · septiembre 19, 2026

La reciente decisión del Gobierno de Bolivia de eliminar la subvención al diésel busca reducir el gasto público, pero analistas indican que esta medida por sí sola no revertirá el déficit fiscal que enfrenta el país.

El economista Christian Aramayo sostiene que el impacto de esta medida será limitado. Según él, el ajuste no será suficiente sin un cambio estructural en el modelo económico, lo que podría hacer que la situación fiscal empeore.

El presidente Rodrigo Paz informó que el nuevo precio del diésel será de Bs 17,95 por litro, alineado con el costo internacional. Actualmente, el Estado gastaba alrededor de 55 millones de dólares a la semana en subsidios, que ahora se destinarán a otras prioridades.

Aramayo también comentó que, aunque el ahorro fiscal es beneficioso, este no será suficiente para solventar el actual desequilibrio. Para el 2026, prevé una reducción del déficit fiscal de apenas un punto porcentual, pasando del 9% al 8%.

Opiniones divergentes sobre el ajuste fiscal

El analista energético Francesco Zaratti opinó que la normativa relacionada al diésel marca un cambio en el esquema de subsidios, aunque se prevé que el país atraviese una fase de ajuste económico. Insiste en que se deben considerar reducciones de otros subsidios importantes, como el de la gasolina a partir de enero de 2027.

Desde otra perspectiva, Gonzalo Chávez advirtió que si el precio del diésel se ajusta a los vaivenes internacionales, esto podría trasladar un impacto negativo a otros precios del mercado interno, especialmente si hay fluctuaciones en el precio del petróleo.

Chávez criticó la estrategia del Gobierno, que se basa en bonos y créditos. Considera que estas medidas son soluciones temporales a problemas estructurales y no abordan la raíz del déficit fiscal.