MUNDO

El 'Profeta Simón' desata pánico por sus predicciones de sismos

Un predicador de Medellín se vuelve viral por sus advertencias sobre terremotos y futuros desastres en el mundo. La comunidad científica reacciona con escepticismo.

Por Lucía Huanca · agosto 19, 2026

Simón, un anciano y autodenominado profeta de Medellín, ha captado la atención de miles en redes sociales luego de predecir con antelación los fuertes sismos que afectaron a Venezuela y Colombia. Su mensaje, cargado de advertencias apocalípticas, ha generado un clima de temor colectivo en el ámbito digital.

Tras el cumplimiento de sus predicciones en Sudamérica, el Profeta Simón lanzó un nuevo video donde advierte que un terremoto aún más devastador se avecina y afectará a todo el planeta. Según él, este evento superará la destrucción causada por los recientes temblores en la región.

Una advertencia de arrepentimiento global

El predicador califica la situación actual como un inicio de juicios divinos y hace un llamado urgente a la humanidad. Con un mensaje que mezcla súplicas y advertencias sobre el pecado, Simón sostiene que la única salvación ante los desastres inminentes es a través de la fe y la reconciliación espiritual.

La popularidad del Profeta Simón se ha disparado en las redes después de los temblores en Latinoamérica. Sin embargo, el vidente también advierte que, además del cataclismo global, el futuro podría ser testigo de nuevas catástrofes y el regreso de pandemias.

Reacción de la comunidad científica

A pesar del impacto viral de sus videos, la comunidad científica se manifiesta en contra de las afirmaciones de Simón. Expertos en sismología aclaran que no hay respaldo científico que permita predecir terremotos con precisión ni a través de profecías. Los sismos en la región son fenómenos naturales comunes debido a la actividad tectónica, y las coincidencias con sus predicciones no demuestran un vínculo real.

Las redes continúan propagando su mensaje, pero es esencial considerar el contexto científico detrás de estos eventos y no dejarse llevar por temores infundados.