El comandante Sokol reconoce la infiltración del narcotráfico en el Estado
Mirko Sokol, actual comandante general de la Policía Boliviana, ha manifestado que el narcotráfico ha logrado infiltrarse en diversas estructuras del Estado, no solo en la fuerza policial. En sus declaraciones, Sokol subrayó que las organizaciones criminales han contado con la complicidad de entidades estatales y civiles a lo largo de los años, creando lazos […]
Por Lucía Huanca · julio 29, 2026
Mirko Sokol, actual comandante general de la Policía Boliviana, ha manifestado que el narcotráfico ha logrado infiltrarse en diversas estructuras del Estado, no solo en la fuerza policial. En sus declaraciones, Sokol subrayó que las organizaciones criminales han contado con la complicidad de entidades estatales y civiles a lo largo de los años, creando lazos que son difíciles de desmantelar.
En medio de esta situación, el comandante validó la veracidad de varios audios que fueron filtrados, los cuales revelan una supuesta conspiración interna en su contra para hacerlo destituir. Según Sokol, un grupo de entre seis y ocho altos oficiales de la Policía, apodados “Los Golden”, habrían recaudado una suma millonaria de dos millones de dólares con el fin de facilitar su salida del cargo.
El plan que se habría gestado busca que un coronel de un rango inferior asuma el mando, con el propósito de restablecer un sistema corrupto que beneficie intereses criminales. Sokol remarcó que su gestión ha afectado económicamente a la policía, ya que en administraciones anteriores, un general podía recibir entre cuatro y cinco millones de dólares a través de “cambios de destino”.
Asimismo, la máxima autoridad policial hizo hincapié en que estas tramas de corrupción estarían conectadas con el narcotraficante uruguayo Sebastián Marset. Para aclarar las responsabilidades de policías, civiles y funcionarios involucrados, las investigaciones en curso, apoyadas por informes de Estados Unidos, serán clave para determinar la extensión de la colaboración con la organización de Marset.