MUNDO

Documentos revelan que Nueva York ocultó la verdad sobre la calidad del aire tras el 11-S

Más de 170,000 documentos filtrados evidencian que las autoridades de Nueva York minimizaron los riesgos de contaminación del aire en Manhattan después de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001.

Por Franz Condori · septiembre 8, 2026

El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, hizo una contundente revelación al dar a conocer más de 170,000 documentos que muestran la preocupación de los funcionarios sobre la calidad del aire en Manhattan tras los ataques del 11-S, a pesar de que se les aseguró a los ciudadanos que respiraban aire seguro.

Durante una conferencia de prensa, Mamdani afirmó que las pruebas revelaron que había asbesto (amianto) en casi todas partes alrededor de la Zona Cero, donde colapsaron las torres gemelas del World Trade Center.

"La gente enfermó porque los líderes en los que confiaban les mintieron", manifestó el alcalde, enfatizando que los funcionarios les aseguraron que podían respirar el aire contaminado sin riesgos.

Este hallazgo se presenta en el contexto del 25º aniversario de los atentados y responde a una demanda iniciada por el grupo 9/11 Health Watch, que exigía la liberación de esta información.

Mamdani también señaló que invertirá más de 34 millones de dólares en esta iniciativa y que los documentos incluyen información sobre lo que la ciudad sabía acerca de la contaminación del aire y sus acciones para limitar la responsabilidad.

Entre los documentos se encuentra el llamado "Memorando Harding", que advirtió al exvicealcalde Robert Harding sobre el potencial de enfrentar hasta 35,000 demandas legales por la gestión de la crisis.

Jon Stewart, quien también estuvo presente en la rueda de prensa, comentó que la ciudad no reconoció la toxicidad del aire en Manhattan hasta octubre de 2001, señalando con ironía que solo habían ocultado la información durante 25 años.

Muchos, como Elizabeth Cascio, una ex técnica de emergencias médicas, han padecido problemas de salud tras la exposición a esos contaminantes, señalando que la calidad del aire era evidentemente tóxica y que todos lo sabían.