Del Castillo exige la renuncia de Rodrigo Paz ante crisis y acusaciones
El exministro Eduardo Del Castillo critica la gestión del presidente Paz, pidiendo su renuncia en medio de denuncias de corrupción y violencia.
Por Yesenia Quispe · agosto 18, 2026
Eduardo Del Castillo, exministro del gobierno, recordó una frase de David Choquehuanca sobre la importancia de apoyar al presidente para el bienestar de todos los bolivianos. Sin embargo, manifestó que su apoyo ha cambiado debido a la situación actual del país, que lo llevó a replantear su postura respecto a la administración del presidente Rodrigo Paz.
En un mensaje publicado en redes sociales, Del Castillo criticó el clima económico y político del país, señalando que el Gobierno ya no genera esperanza ni confianza. Destacó que, a pesar de la escasez de recursos y combustibles, la inflación se ha vuelto incontrolable, además de mencionar problemas graves como la corrupción, el sicariato y el crimen organizado que, según él, son llevados a cabo por grupos criminales internacionales.
El exministro también mencionó un reciente caso en Santa Cruz, donde una mujer fue blanco de un atentado. Del Castillo calificó el incidente como un intento de asesinato y aseveró que el supuesto atacante, un ciudadano argentino, tendría conexiones con el círculo cercano de Rodrigo Paz. Esto ocurre en el contexto de acusaciones hacia Fernando Cerimedo, quien ha sido identificado como cercano a la presidencia.
Del Castillo hizo un llamado directo al presidente Paz, expresando que su gobierno ha perdido la credibilidad necesaria para liderar. Afirmó: "Pedimos que el presidente Rodrigo Paz, con todo su equipo, evalúe cuanto antes dar un paso al costado". El exministro advirtió que si no se produce un cambio, la situación podría desembocar en un aumento de la conflictividad social.
Finalmente, Del Castillo concluyó su mensaje enfatizando la necesidad de una salida pacífica del presidente, argumentando que esta decisión debería tomarse "por el bien de nuestro país". Reiteró que es urgente actuar antes de que la crisis derive en un nuevo estallido social, haciendo eco de su preocupación por el futuro de Bolivia.