SOCIEDAD

Crisis de gas en La Paz: Legisladores exigen acciones urgentes

Las largas filas para obtener garrafas de gas han desatado protestas en La Paz. Legisladores piden al gobierno que tome medidas para enfrentar esta crisis y controlar el contrabando.

Por Franz Condori · octubre 6, 2026

La escasez de garrafas de gas está generando una crisis evidente en La Paz, donde los ciudadanos enfrentan largas filas y disturbios en busca del producto. Ante esta situación, legisladores han solicitado al gobierno implementar medidas efectivas para solucionar el problema y combatir el contrabando.

El diputado Armin Lluta expresó su preocupación al comprobar que las filas para adquirir garrafas son extremadamente largas. Además, relató que en su trayecto hacia la Asamblea Legislativa notó disturbios ocasionados por la desesperación de las personas por conseguir gas. Lluta demandó respuestas rápidas del gobierno, sugiriendo que debería dejar de hacer política y enfocarse en la crisis que afecta a la población.

En este contexto, la diputada Claudia Bilbao instó a la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) a fortalecer los controles sobre el comercio de garrafas, resaltando que el contrabando está perjudicando gravemente al país. Informó que en regiones como Desaguadero, el costo de una garrafa se eleva hasta 200 bolivianos, mientras que en áreas urbanas también se registran sobreprecios.

Las quejas por la disponibilidad de garrafas han aumentado, ya que los camiones de distribución no llegan con la frecuencia habitual. Recientemente, los ciudadanos han reportado bloqueos en vías importantes como la avenida Sucre y el Cruce de Villas, forzando a muchos a buscar el producto en otras localidades.

Los distribuidores de Gas Licuado de Petróleo (GLP) habían declarado una emergencia a finales de septiembre debido a los incrementos en el precio del diésel, lo que ha afectado sus costos operativos. Aunque se logró un acuerdo con el gobierno para reanudar la distribución, la escasez de garrafas sigue siendo un problema crítico en la primera semana de octubre.

A pesar de que el precio oficial de recarga de una garrafa se mantiene en 22,50 bolivianos, las quejas de los ciudadanos están más enfocadas en el desabastecimiento que en el costo del producto. Los legisladores enfatizan que cualquier medida para eliminar la subvención no es viable en este momento y proponen soluciones graduales para mitigar el impacto en la población.

"Es lamentable, ya hay bloqueos con garrafas y esa es una gran preocupación. Creo que el gobierno no está preocupándose por este tema, que deje de hacer política y mejor se preocupe en salvar esta situación que la ciudadanía está sufriendo".