Celebraciones ancestrales dan inicio al mes de la Pachamama en Bolivia
Este agosto, miles de bolivianos rinden homenaje a la Pachamama mediante ofrendas y rituales que mezclan tradición y gratitud por los frutos del año agrícola.
Por Yesenia Quispe · agosto 1, 2026
Dulces, hierbas medicinales, incienso y 'sullus', fetos disecados de llama, son solo algunos de los elementos que forman parte de las ofrendas presentadas este sábado en diferentes rincones de Bolivia. Con el inicio de agosto, mes dedicado a la Pachamama, los bolivianos expresan su agradecimiento por los bienes recibidos en el último año y solicitan nuevas bendiciones para el futuro.
Agosto fue seleccionado para esta celebración ya que marca el cierre de la primera temporada agrícola en las tierras andinas. Las comunidades indígenas creen que en esta época la Madre Tierra se prepara para recibir ofrendas que simbolizan los frutos pasados y los que están por venir.
Las ofrendas no solo se hacen en hogares y negocios urbanos, sino que muchos prefieren hacerlo en lugares sagrados para la cultura andina. Uno de los destinos más populares es La Cumbre, que se encuentra a 4.200 metros sobre el nivel del mar y sirve de conexión entre La Paz y Los Yungas.
En este lugar, se puede ver una estatua de Cristo con los brazos abiertos y algunas cruces, que son utilizados por los devotos para llevar a cabo sus rituales de agradecimiento. Desde la madrugada, grupos de personas comienzan a llegar para presentar sus ofrendas, esperando la salida del sol como parte del ritual.
Carlos Martínez, quien ha estado realizando ofrendas en este sitio durante cuatro años, expresó: "Estamos muy contentos de agradecer a la Pachamama, es un acto que se debe hacer con fe y respeto para que se cumplan nuestros deseos".
Por su parte, Wara Condori, una experta en rituales, comentó que el mes de la Pachamama simboliza gratitud. "Es vital reconocer todo lo que nuestra Madre Tierra nos proporciona".
Las ofrendas suelen incluir una 'mesa' con dulces, 'misterios', que son pequeñas tablas de azúcar con imágenes que atraen buena suerte, y otros elementos sagrados como la wira k'oa, plantas medicinales del Altiplano, y el incienso.
Una vez que las ofrendas están preparadas, se 'ch'allan' con alcoholes, se prenden fuego y se espera a que se reduzcan a cenizas. Los restos fríos son luego enterrados o guardados en una caja.
Además de La Cumbre, otros lugares sagrados como Waraco Apacheta, en El Alto, y los cerros Pajchiri y Lloco Lloco también son destinos elegidos por quienes buscan honrar a la Pachamama.