Cavero resalta la necesidad de incentivos en lugar de 130 artículos para atraer inversiones
El exministro Ramiro Cavero critica el proyecto de Ley de Inversiones presentado por el Gobierno, advirtiendo que su complejidad puede alejar a los inversionistas en lugar de atraerlos.
Por Yesenia Quispe · agosto 14, 2026
Ramiro Cavero, economista y exministro, ha manifestado preocupaciones sobre el proyecto de Ley de Inversiones que actualmente se discute en la Asamblea. Según él, la ley podría desincentivar la llegada de capitales debido a su burocracia excesiva.
Cavero destacó que el principal problema radica en la inclusión del arbitraje internacional y la forma en que la ley establece un marco burocrático que dificulta el acceso a beneficios tributarios. Según su opinión, esto podría transformarse en un obstáculo en lugar de un estímulo para los inversores.
El exministro argumentó que el arbitraje internacional debía ser incorporado mediante una reforma constitucional y no solo a través de la ley actual, ya que esto no brindaría la seguridad jurídica que los inversionistas buscan.
Cavero también expresó su preocupación por la creación de una Agencia Nacional de Inversiones que evaluaría y calificaría los proyectos para otorgar incentivos. Considera que este sistema genera más burocracia y puede comprometer la transparencia del proceso.
En lugar de un sistema complejo, propuso implementar incentivos directos y sencillos, como la eliminación del 12,5% de impuestos sobre ciertas rentas extranjeras y facilidades tributarias para inversiones nuevas.
Cavero también señaló que los bienes de capital no producidos en Bolivia deberían recibir tratamientos tributarios preferenciales automáticamente, evitando procesos burocráticos que compliquen la inversión.
Por último, enfatizó que para atraer inversiones se debe garantizar la seguridad sobre la propiedad, el libre tránsito y la protección frente a bloqueos, ya que estos factores son cruciales para que las empresas operen sin interrupciones.
Cavero concluyó que es esencial simplificar las leyes y procesos para crear un ambiente atractivo para la inversión, argumentando que un marco legal complicado podría tener un efecto adverso en lugar de facilitar la llegada de capitales.