Bolivia podría enfrentar estanflación si no se actúa a tiempo, según analista
El economista Jaime Bravo alerta sobre el riesgo de estanflación en el país debido a la caída del PIB y la reducción de liquidez, sugiriendo que se requieren acciones coordinadas de política económica.
Por Franz Condori · agosto 20, 2026
El analista económico Jaime Bravo ha manifestado que Bolivia podría entrar en una fase de estanflación si la contracción económica proyectada para 2026 se intensifica sin una intervención adecuada en las políticas fiscal y monetaria.
De acuerdo al último Reporte de Inflación y Política Monetaria del Banco Central de Bolivia (BCB), se anticipa que el Producto Interno Bruto (PIB) se contraiga en un 3,6% para finales de 2026. Hasta junio, la caída acumulada ya estaba en un 3,34%.
Bravo esclareció que una disminución en el PIB implica un retroceso en la producción de bienes y servicios en el país durante el año.
Impacto de conflictos sociales y otros factores
El analista también advirtió que diversos conflictos sociales futuros podrían agravar aún más la situación económica. "Debemos estar atentos a que no surjan nuevos problemas que intensifiquen este decrecimiento", añadió.
El BCB relaciona en su informe la caída económica del primer semestre con bloqueos y paros ocurridos en mayo y junio, así como con los problemas de abastecimiento de combustibles. Los sectores más afectados incluyen la construcción, con una caída del 27,3%, el transporte (-9,5%), el comercio (-8,6%) y la industria manufacturera (-7,7%).
Desafíos en la liquidez y empleo
Bravo también enfocó su análisis en la reducción de la liquidez y el aumento de las tasas de interés bancarias, factores que complican la expansión de las empresas. "La contracción de la liquidez y las altas tasas de interés impiden que las empresas crezcan", expresó.
El empleo informal sigue siendo un gran reto para el país, resaltó Bravo. Según el BCB, hasta junio de 2026, aproximadamente 205.000 personas menos estarían empleadas en comparación con el cierre de 2025, y alrededor de 3,2 millones de trabajadores urbanos se encuentran en la informalidad, representando el 69,7% del total de ocupados.
El analista enfatizó que uno de los principales retos es evitar que las políticas para controlar el tipo de cambio y limitar la demanda de dólares terminen perjudicando aún más la actividad económica. Es necesario implementar medidas coordinadas para manejar estas variables sin reducir la liquidez necesaria para las empresas y familias.
Finalmente, el BCB proyecta que la inflación interanual alcanzará alrededor del 9,22% para fines de 2026, mencionando además riesgos relacionados con factores climáticos y costos externos. Bravo concluyó que el desafío actual es encontrar un balance entre la estabilidad del mercado cambiario y la disponibilidad de liquidez sin profundizar la contracción económica.