Aramayo defiende bloqueos de 53 días: "El costo habría sido mucho mayor"
El ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, expone ante la OEA las pérdidas y consecuencias de los bloqueos en Bolivia, argumentando que se tomaron decisiones difíciles para proteger el orden democrático.
Por Franz Condori · septiembre 3, 2026
Fernando Aramayo, ministro de la Presidencia, defendió la actuación del Gobierno en relación a los bloqueos que ocurrieron entre mayo y junio, durante su presentación ante la Organización de Estados Americanos (OEA). Aramayo cuestionó qué habría pasado si la situación de crisis se hubiera extendido más allá de los 53 días.
Durante su intervención, Aramayo presentó un balance desolador sobre el impacto económico de los bloqueos, señalando que las pérdidas superaron los Bs 14.000 millones y que alrededor de 250.000 empleos, tanto directos como indirectos, se vieron afectados. Además, informó sobre el fallecimiento de 22 personas, de las cuales 19 no estaban involucradas en las movilizaciones.
El ministro argumentó que las protestas no eran meros reclamos de sectores específicos, sino que, según su visión, constituían un intento de desestabilizar el orden democrático y forzar la interrupción del mandato constitucional. En este contexto, defendió la decisión de declarar el Estado de Excepción, afirmando que buscaba facilitar corredores humanitarios y garantizar el acceso a suministros esenciales como combustible y alimentos.
Luego de la presentación del informe de la Misión de Alto Nivel de la OEA, Aramayo anunció que Bolivia solicitará el apoyo de la RedPolOEA para el despliegue de una misión de observación y acompañamiento policial. El objetivo es fortalecer las capacidades de la Policía en situaciones de conflicto futuro.
La declaración de Aramayo vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre los efectos económicos y políticos de los bloqueos. Mientras el Gobierno considera que el costo fue elevado y justifica sus acciones, los sectores movilizados reclaman que sus protestas responden a necesidades sociales y económicas que aún persisten.
La gran interrogante que surge ahora es: después de reconocer el impacto negativo de los 53 días de bloqueos, ¿qué medidas tomará el Gobierno para evitar que Bolivia se paralice nuevamente por un periodo prolongado?
“¿Se imaginan si no hubiéramos tenido los 53 días?”