Israel enfrenta un dilema político tras elecciones sin mayoría clara
Las recientes elecciones en Israel han dejado a los principales partidos en una encrucijada, sin que nadie logre la mayoría absoluta. A continuación, exploramos las posibles salidas ante esta situación.
Por Franz Condori · octubre 29, 2026
El panorama político en Israel se encuentra estancado. Con el 85% de los votos contabilizados de las elecciones recientes, ni la coalición encabezada por el primer ministro Benjamín Netanyahu ni el bloque liderado por Gadi Eisenkot han conseguido una mayoría sólida.
Escenarios posibles tras las elecciones
Una de las opciones que se plantea es si Netanyahu podría convencer a Eisenkot de formar un gobierno de unidad nacional. Sin embargo, esto requeriría que Eisenkot renunciara a su compromiso de ser la alternativa a Netanyahu, algo complicado después de haber criticado su gestión ante sus seguidores.
Eisenkot, el mismo día de las elecciones, instó a Netanyahu a retirarse de la política, afirmando que los ciudadanos estaban cansados de la "cultura de mentiras" y la división que él representa. A pesar de esto, los resultados de las encuestas a pie de urna inicialmente favorecían a Eisenkot, aunque luego los resultados finales mostraron que Netanyahu habría superado a su rival.
Otra posibilidad se centra en los partidos árabes, que han logrado un récord de representación en el parlamento gracias a una participación electoral histórica de la población árabe. Estos partidos, que comparten un interés en derrocar a la coalición actual, podrían jugar un papel crucial, aunque su inclusión en un gobierno de oposición sigue siendo incierta.
Si se considera que ninguno de los escenarios anteriores es viable, el resultado más probable serían nuevas elecciones. En este contexto, Netanyahu podría beneficiarse al permanecer como primer ministro interino, apostando a que la alta participación de votantes árabes no se repetiría en una futura elección.
Finalmente, la posibilidad de que los partidos de derecha de Eisenkot se alineen con Netanyahu podría ser otro camino. No obstante, la historia reciente muestra que muchos de estos partidos han hecho campaña en contra de Netanyahu, lo que complica cualquier potencial colaboración.