Muralistas de Sudamérica celebran la vida y la muerte en un cementerio paceño
Artistas de cinco países se unen en Bolivia para rendir homenaje a la tradición andina a través del arte mural en el Cementerio General de La Paz, transformándolo en una galería al aire libre.
Por Boris Mamani · octubre 28, 2026
El Cementerio General de La Paz se ha convertido en una impresionante galería al aire libre, gracias a la intervención de muralistas de Argentina, Brasil, Ecuador, Chile y Bolivia. Este evento, conocido como ‘Ñatinta’, honra la conexión entre la vida y la muerte en el contexto de la tradición andina, especialmente durante la festividad de Todos Santos en noviembre.
Desde el pasado viernes y hasta este martes, una docena de artistas se han reunido en este encuentro, que busca valorar el patrimonio cultural intangible relacionado con las creencias andinas sobre los difuntos. La organizadora del evento, Magda Rossi, del Colectivo Perrosueltos, afirmó que este evento se ha realizado durante más de diez años en el cementerio.
Tradiciones y celebraciones
Una de las costumbres más significativas es la creencia de que las almas de los fallecidos regresan el 1 de noviembre a mediodía para visitar a sus seres queridos y disfrutar de la comida y bebida que se les ofrece en altares. Al día siguiente, se despide a los espíritus con rezos. Además, el 8 de noviembre se celebra la festividad de las ñatitas, calaveras sin nariz que según la tradición, otorgan deseos de protección y prosperidad.
Los muralistas tienen el reto de rescatar elementos iconográficos y detalles relacionados con estas festividades. La idea es que cada artista interprete el tema de la vida y la muerte desde su propia perspectiva y lo plasme en sus murales. El festival se ha convertido en una plataforma para embellecer el cementerio y democratizar el arte en un espacio poco convencional.
Entre los participantes de este año destaca la boliviana Dayme Paymal, quien presenta un mural que simboliza la conexión generacional a través del trenzado del cabello de las mujeres aimaras. Por su parte, la artista brasileña Mille Bitten comparte una obra que representa a una mujer con un velo, simbolizando la separación entre los vivos y los muertos.
El muralista chileno Marcelo Admu realiza su obra inspirado en relatos indígenas sobre cómo los sueños revelan la muerte, con la compañía de guías espirituales. Él y otros artistas han expresado lo emotivo que ha sido trabajar en un cementerio, en medio de la vida cotidiana de quienes visitan a sus seres queridos.
Este encuentro ha recibido apoyo de diversas entidades, incluyendo la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid) y la Alcaldía de La Paz, lo que ha permitido consolidar el festival como un evento significativo en el calendario cultural de la ciudad.