Aumenta la compra de productos de contrabando en Bolivia, revela estudio del IBCE
Un reciente sondeo del IBCE indica que el 90% de los bolivianos opta por adquirir productos de contrabando debido a sus precios más bajos. Aunque la mayoría reconoce que esta práctica es ilegal, la situación plantea serios problemas económicos y sociales.
Por Franz Condori · octubre 26, 2026
Un estudio del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) ha revelado que el 90% de los encuestados adquiere productos de contrabando principalmente por sus precios más económicos. Además, se ha encontrado que siete de cada diez personas son conscientes de la ilegalidad de esta práctica.
En una conferencia de prensa, el gerente general del IBCE, Gary Rodríguez, destacó que el 93% de los participantes considera que el contrabando y la informalidad son problemas estructurales serios que afectan al país. Asimismo, un 83% admite que estas actividades dañan la economía boliviana.
El sondeo también revela que el 67% de los bolivianos admite haber comprado productos de contrabando, a pesar de que un 83% es consciente de que esto perjudica no solo a las empresas formales, sino que también disminuye los ingresos fiscales del Estado, impidiendo que este pueda satisfacer las necesidades básicas de la población.
Rodríguez enfatizó que, aunque muchos saben que comprar de contrabando es ilegal, lo hacen por la precariedad de sus ingresos. Esta realidad debe ser considerada al momento de diseñar nuevas políticas públicas que aborden el problema del contrabando.
Además, el contrabando no solo implica la entrada ilegal de mercancías, sino que también afecta directamente a los productores y comerciantes que operan legalmente, destruyendo empleos y creando un ambiente competitivo desleal. Esta situación, según Rodríguez, alimenta una cultura de evasión y corrupción.
El IBCE tiene previsto presentar un diagnóstico sobre el contrabando y la falsificación en Bolivia en noviembre. Este informe incluirá propuestas de acciones a corto, mediano y largo plazo para abordar el problema y buscar un equilibrio entre las responsabilidades ciudadanas y las del Estado.