Tirana se convulsiona: Protestas contra la corrupción estallan en Albania
Una nueva jornada de protestas en Tirana dejó enfrentamientos entre manifestantes y la policía, en un contexto de descontento social y educativo.
Por Wilmer Choque · octubre 24, 2026
Este sábado, la capital de Albania, Tirana, fue escenario de una masiva protesta en contra de la corrupción y las deficientes condiciones educativas. Durante la manifestación, los asistentes lanzaron fuegos artificiales a las fuerzas del orden, que respondieron utilizando balas de goma para dispersar a la multitud.
La plaza Skanderbeg se vio envuelta en una densa nube de gas lacrimógeno al caer la noche, mientras los reporteros de la AFP informaban sobre la situación. La principal avenida que lleva a la sede del gobierno estaba cubierta de casquillos de balas y adoquines.
Violencia en el corazón de las manifestaciones
Durante más de cuatro horas, la policía intentó dispersar a los manifestantes con cañones de agua, quienes en algunos casos portaban artefactos incendiarios con la intención de atacar edificios ministeriales y la sede del Partido Socialista, liderado por el primer ministro, Edi Rama.
Desde mediados de octubre, el regreso a clases ha alimentado las protestas, que ahora incluyen a estudiantes de secundaria y universitarios. Este movimiento se originó debido a un proyecto turístico vinculado a la familia del expresidente estadounidense Donald Trump, lo que ha generado un creciente descontento.
A pesar de que las manifestaciones comenzaron de forma mayoritariamente pacífica, en los últimos días se han intensificado los enfrentamientos. Según las autoridades, este aumento en la violencia ha dejado más de 300 heridos.
El Ministerio de Salud reportó que entre los heridos hay dos periodistas, un policía y cuatro manifestantes. Algunos activistas también informaron sobre heridos leves entre los participantes de la protesta.
"Estamos aquí por una sola razón: no queremos construir nuestros sueños en otro lugar", expresó Rosela Mira, estudiante de Medicina. "Quiero tener un futuro aquí".
La hermana de Rosela, quien aún está en secundaria, destacó la crítica situación de las aulas, donde se agrupan hasta 40 estudiantes por clase, lo que resalta las deficiencias del sistema educativo en Albania.