El impacto del cambio climático en la forma de la Tierra
Un estudio reciente revela que el cambio climático está alterando lentamente la forma del planeta, elevando los polos y hundiendo el ecuador.
Por Boris Mamani · octubre 23, 2026
La idea tradicional de la Tierra como una esfera perfecta es solo una aproximación. Un nuevo estudio, basado en datos satelitales, ha descubierto que el cambio climático está modificando la forma del planeta, con los polos elevándose y el área ecuatorial hundiéndose de manera imperceptible, pero significativa.
Este hallazgo es especialmente relevante para países como Argentina, que cuenta con una extensa costa atlántica y un territorio en la Antártida, ya que pone de manifiesto el impacto de la crisis climática a nivel global. La investigación fue realizada por Christoforos Kotsakis, profesor de Geodesia en la Universidad Aristóteles de Tesalónica, y publicada en el Journal of Geophysical Research: Solid Earth.
Cambios sutiles pero significativos
Las variaciones en la forma de la Tierra son minúsculas, en milímetros por año, pero permiten observar cómo el deshielo en Groenlandia y la Antártida afecta la estructura del planeta. El estudio analizó datos desde 1997 hasta 2015, revelando que la elevación polar ha pasado de 0,5 a casi 1 milímetro anual en ese período.
El estudio encontró que la Tierra se está volviendo ligeramente más redonda, perdiendo parte de su achatamiento polar a un ritmo cercano a 0,4 milímetros por década. Aunque esto parece insignificante comparado con el diámetro ecuatorial de 12.756 kilómetros, representa una señal clara que supera los cambios geológicos esperados por el fin de la última glaciación.
Redistribución de masas y efectos climáticos
El estudio indica que el deshielo de las capas de hielo polares redistribuye el peso sobre la corteza terrestre. Cuando el hielo se derrite, el peso sobre la corteza disminuye, lo que permite que las áreas polares se eleven. A la vez, el agua se redistribuye hacia los océanos, aumentando la presión en el fondo oceánico y hundiendo las zonas cercanas al ecuador.
Kotsakis señala que el levantamiento en los polos y el hundimiento en el ecuador son más pronunciados de lo que se esperaría solo por el ajuste isostático glacial, lo que sugiere que la aceleración en los cambios está ligada a la pérdida de hielo y el movimiento del agua actual, aunque otros factores globales también podrían influir.
Este estudio añade una dimensión nueva a la discusión sobre el cambio climático, ya que conecta fenómenos como el retroceso de glaciares y el aumento del nivel del mar en ciudades costeras con la redistribución de hielo y agua a nivel global, ofreciendo una herramienta adicional para entender el comportamiento del planeta ante el calentamiento global.
La investigación subraya la necesidad de contar con más estaciones GNSS en zonas polares y oceánicas para mejorar las estimaciones y comprender con mayor precisión el impacto del deshielo en la forma de la Tierra en los próximos años.