Cocaleros de La Paz proponen penas de cárcel para la producción ilegal de coca
Los productores de coca en La Paz han presentado un proyecto de ley que busca sancionar con hasta ocho años de prisión a quienes cultiven de manera ilegal la planta en zonas no autorizadas del país.
Por Franz Condori · octubre 23, 2026
La Asociación Departamental de Productores de Coca (Adepcoca) de La Paz, liderada por Daynor Choque, ha entregado un proyecto de ley al Gobierno y al Legislativo que busca establecer sanciones penales para quienes realicen cultivos de coca en áreas prohibidas, como parques nacionales y zonas protegidas. Esto se da en un contexto en el que se busca controlar el crecimiento desmedido de la producción de coca en Bolivia.
Choque destacó que la propuesta contempla penas de prisión de cinco a ocho años para quienes cultiven coca sin autorización. Además, el proyecto también busca penalizar la comercialización de la planta en lugares no permitidos, destacando que actualmente existen tiendas en ciudades como Oruro y El Alto que operan sin la debida autorización.
El presidente de Adepcoca subrayó que las políticas actuales del Estado y el control social comunitario estipulados en la Ley General de la Coca no están funcionando adecuadamente. Por ello, considera que este nuevo proyecto es esencial para mitigar la producción descontrolada de la planta.
La hoja de coca en Bolivia tiene usos tradicionales y culturales reconocidos, aunque su producción también es utilizada para la fabricación de cocaína, lo que genera preocupación. Un informe de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc) reveló un aumento del 7% en los cultivos de coca, pasando de 34.000 hectáreas en 2024 a 36.400 en 2025, lo cual supera el límite legal establecido.
En términos de áreas específicas, el incremento más significativo se reportó en el Trópico de Cochabamba, con un aumento del 22% en la superficie cultivada. En contraposición, en la zona de Los Yungas en La Paz, se registró una disminución del 4%. Estas cifras reflejan la creciente preocupación por la expansión de cultivos ilegales.