Colombia enfrenta su récord histórico de deuda y déficit fiscal
El presidente Abelardo de la Espriella advierte sobre una crisis fiscal sin precedentes y la necesidad de un acuerdo con el FMI para abordar el problema.
Por Boris Mamani · octubre 8, 2026
El 27 de septiembre, el presidente Abelardo de la Espriella reconoció en un discurso televisivo que la situación fiscal de Colombia es la más crítica que ha enfrentado el país. En medio de un panorama complicado, anunció que su gobierno comenzaría diálogos con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para encontrar soluciones a la crisis fiscal.
Durante la presentación del presupuesto para 2027, De la Espriella indicó que los ingresos del país se proyectan significativamente más bajos que los gastos. Según el gobierno, si no se implementan cambios, el gasto público alcanzaría un 24,9% del PIB, mientras que los ingresos apenas llegarían al 15,5%, lo que resultaría en un déficit del 9,4%, el más elevado de la historia colombiana.
La situación actual se torna aún más grave al considerar los costos de reconstrucción tras el terremoto del 10 de agosto, que se estima requerirá cerca de 30 billones de pesos (aproximadamente US$9.200 millones). Este panorama ha llevado a De la Espriella a culpar a su predecesor, Gustavo Petro, por el sobreendeudamiento del país y la falta de control en el gasto público.
Los expertos indican que el problema fiscal de Colombia radica principalmente en dos factores: la escasa capacidad de recaudación de impuestos y el aumento descontrolado del gasto público durante la pandemia. El director del Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana, Mauricio Salazar, señala que los beneficios tributarios acumulados han hecho que el Estado deje de percibir ingresos equivalentes al 9% del PIB, cifra superior a la de otros países de la región.
A pesar de que la deuda pública total de Colombia llegó a aproximadamente US$370.000 millones para julio de 2026, lo que representa un 60% del PIB, comparado con niveles de deuda más bajos previos a la pandemia (48%), la nación sigue enfrentando tasas de interés elevadas. Según los datos más recientes, se proyecta que la deuda podría alcanzar el 66,2% del PIB en 2027, configurando un nuevo récord histórico.
Las finanzas públicas ya no aguantan más
En este contexto, el gobierno de De la Espriella ha decidido retomar las conversaciones con el FMI, buscando condiciones más favorables para el financiamiento. Se prevé que el ministro de Hacienda, Miguel Gómez, presente una ley de rescate fiscal ante el Congreso, que incluirá recortes de gasto por unos 45 billones de pesos (US$14.000 millones). Sin embargo, cualquier intento de recortar el gasto enfrentará una intensa oposición política.
La necesidad de recortar gastos es urgente, pero la mayoría del presupuesto es considerado "inflexible", lo que significa que la reducción de ciertas partidas es complicada. Expertos advierten que un ajuste fiscal demasiado rápido podría impactar negativamente el crecimiento económico y afectar a la población más vulnerable.
Finalmente, el gobierno aún no ha concretado un plan para reducir impuestos, lo que había prometido durante la campaña. Esta falta de acción podría tener repercusiones adicionales en el déficit fiscal, complicando aún más la situación económica del país.