Bolivia podría depender de importaciones de GLP en 2027
Un analista advierte que la falta de producción de gas licuado de petróleo en el país podría llevar a la necesidad de importarlo en pocos años. La situación actual se agrava por el aumento de costos y la estructura del mercado.
Por Franz Condori · octubre 6, 2026
Francesco Zaratti, un experto en hidrocarburos, alertó sobre los desafíos en el abastecimiento de gas licuado de petróleo (GLP) en Bolivia. Según él, estos problemas están relacionados tanto con el aumento del precio del diésel como con una caída sostenida en la producción nacional de hidrocarburos.
El incremento en el costo del diésel ha encarecido el transporte de GLP, lo que ha afectado momentáneamente su distribución. Zaratti destacó que este aumento en los costos de transporte es un factor coyuntural que está impactando el mercado del GLP.
Producción en declive y efectos sociales del GLP
A pesar de que el costo del transporte está influyendo, el verdadero problema radica en la disminución de la producción de petróleo en Bolivia. La producción de GLP depende en gran medida de la extracción y procesamiento de hidrocarburos, y la situación actual presenta un equilibrio inestable.
Zaratti recordó que hace cinco años, el país contaba con un excedente de GLP que incluso permitía exportaciones. Sin embargo, ahora se prevé que en 2027 Bolivia tendrá que importar este combustible, lo que podría tener graves consecuencias para su economía.
El GLP es crucial para los sectores de bajos ingresos y para familias en áreas rurales donde no hay acceso a gas domiciliario. Cualquier alza en el precio de la garrafa afectaría a muchos hogares, convirtiendo este tema en un problema social significativo.
Zaratti también mencionó que el consumo de GLP es relativamente menor en comparación con otros combustibles, lo que hace que la subvención de este combustible no sea el principal problema. Sin embargo, la disparidad entre precios internos y externos puede incentivar el contrabando, un aspecto a considerar al establecer políticas de precios.
Finalmente, el analista advirtió que enero será un mes crítico, ya que se anticipa un ajuste en los precios de la gasolina, lo que podría generar un nuevo impacto en la economía. Además, los precios internacionales del petróleo seguirán influyendo en los costos internos, aumentando la incertidumbre en el mercado del GLP.