Yaku: la app que empodera a las comunidades para combatir la contaminación
Un grupo de estudiantes de la UCB presenta Yaku, una innovadora aplicación que permite a los ciudadanos reportar problemas ambientales, especialmente relacionados con la minería y los desechos.
Por Wilmer Choque · octubre 3, 2026
Un equipo de estudiantes de la Universidad Católica de Bolivia (UCB) ha creado Yaku, una aplicación diseñada para que las comunidades puedan reportar la contaminación ambiental que afecta sus fuentes de agua. Este esfuerzo cuenta con el apoyo de la Defensoría del Pueblo y la Fundación Construir, y busca fomentar un entorno saludable a través del cuidado del agua.
La app se socializó en un evento realizado en la Defensoría del Pueblo de El Alto, donde Herlan Vega, abogado de la UCB, explicó que Yaku es parte del proyecto Uma Thaki, cuyo nombre en aymara significa 'camino del agua'. Este desarrollo tiene como meta facilitar la identificación y el reporte de daños a las fuentes de agua.
Una herramienta de denuncia para el bienestar comunitario
Esteban Reynaldo, otro de los presentadores, enfatizó que la aplicación servirá para que tanto jóvenes como miembros de la comunidad hagan sus denuncias. Ana Bolivia, integrante del proyecto, resaltó que Yaku será fundamental para que los pobladores se pronuncien sobre cómo la contaminación afecta su salud y sus cultivos.
Celestina Barrios Mamani, una de las comunarias de Alto Peñas, expuso los desafíos ambientales que enfrentan, como la contaminación de ríos y la minería ilegal, que ha empeorado la calidad de vida en su comunidad. Alto Peñas, ubicada en el altiplano de La Paz, cuenta con aproximadamente 684 habitantes y se encuentra a 4.113 metros sobre el nivel del mar.
Macario Gutiérrez, un comunario de Chojasivi, La Paz, añadió que su comunidad también sufre por el desecho de residuos sólidos y minerales. Hizo un llamado a las autoridades para impulsar el turismo en la región, que posee ruinas arqueológicas y espacios ideales para el trekking.
Con la implementación de Yaku y el respaldo de instituciones de derechos humanos, las comunidades aimaras buscan visibilizar los problemas ambientales que amenazan su vida y su entorno. El gran desafío será convertir estas denuncias digitales en acciones concretas y políticas públicas que realmente ayuden a frenar la contaminación y protejan las fuentes de agua.