Brasil refuerza la seguridad en Bolivia con oficina de la Policía Federal
El ministro de Gobierno, Marco Oviedo, confirmó la instalación de una oficina permanente de la Policía Federal de Brasil en el país, como parte de un esfuerzo conjunto para combatir la creciente ola de violencia y narcotráfico en la región.
Por Lucía Huanca · agosto 3, 2026
Marco Oviedo, ministro de Gobierno de Bolivia, anunció que la Policía Federal de Brasil establecerá una oficina permanente en el país. Esta decisión busca apoyar las investigaciones relacionadas con la serie de homicidios ocurridos recientemente.
"Se abrirá una oficina de la Policía Federal en Bolivia y también habrá una presencia de la Policía Boliviana en Brasil. Esto permitirá un flujo constante de inteligencia y colaboración entre ambas naciones", detalló Oviedo, quien subrayó que esta medida es parte de los acuerdos establecidos entre el presidente Rodrigo Paz y el mandatario brasileño Luis Ignacio Lula Da Silva en abril pasado.
Además, el ministro informó que en las próximas dos semanas se lanzará el plan "Fronteras Seguras", el cual implementará controles y acciones contra el crimen en áreas fronterizas con Brasil, como Cobija, Guayaramerín, San Matías y Puerto Suárez. "Estos puntos son cruciales para el tráfico de drogas y el ingreso de delincuentes, y se realizarán operativos conjuntos con la Policía brasileña", agregó.
Recientemente, el departamento de Santa Cruz ha sido escenario de una alarmante ola de violencia, con nueve asesinatos en solo cinco días, lo que ha generado preocupación a nivel nacional. Uno de los fallecidos era un subteniente de la Policía, quien estaba investigando los crímenes en San Matías.
La Policía desplegó más de 200 efectivos para investigar y proteger la zona de San Matías y, posteriormente, se expandirá a San Ignacio de Velasco. Desde el Gobierno se señala que esta escalada de violencia podría estar relacionada con una lucha de poder entre dos organizaciones criminales, el Primer Comando de la Capital (PCC) y el Comando Vermelho, por el control de las rutas de narcotráfico que atraviesan Bolivia.