Chacaltaya: del glaciar a patrimonio en búsqueda de la Unesco
El Laboratorio de Física Cósmica de Chacaltaya, que recibió al príncipe Felipe de Edimburgo en 1962, busca ser reconocido como patrimonio mundial tras la desaparición de su glaciar.
Por Boris Mamani · septiembre 28, 2026
El 1962, el príncipe Felipe de Edimburgo tuvo la oportunidad de visitar la montaña Chacaltaya, cuyo paisaje estaba cubierto de nieve en aquel entonces. Más de sesenta años después, el glaciar se ha extinguido, y ahora el laboratorio situado a más de 5.200 metros sobre el nivel del mar se ha convertido en un punto clave para el estudio climático, especialmente en el marco del evento del Súper El Niño.
La llegada del príncipe a Bolivia fue parte de una visita más amplia a la región. Después de cruzar el lago Titicaca en el barco Ollantay, se reunió con el presidente Víctor Paz Estenssoro y dedicó tiempo a conocer el Laboratorio de Física Cósmica de Chacaltaya. Los videos de esa época, conservados por British Pathé, muestran el contraste entre una Chacaltaya cubierta de hielo y su estado actual.
Desde que el glaciar desapareció en 2009, Chacaltaya se ha convertido en un símbolo del cambio climático en los Andes. Actualmente, científicos bolivianos trabajan desde el laboratorio para monitorear la atmósfera y estudiar los efectos del cambio climático.
Un camino hacia la Unesco
La Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) ha lanzado la campaña "Laboratorio de Física Cósmica de Chacaltaya – Rumbo al Patrimonio ante la Unesco". Según la rectora María Eugenia García Moreno, este esfuerzo busca que el laboratorio sea reconocido como patrimonio de la humanidad, destacando la importancia de la investigación en condiciones extremas.
Brasil, a través de su embajador en Bolivia, Luis Henrique Sobreira Lopes, ha expresado su apoyo a esta iniciativa, recordando la relevancia histórica de Chacaltaya en la física a partir de la conexión con el físico César Lattes. Japón también ha mostrado interés en colaborar, destacando la relación entre sus científicos y la montaña.
El objetivo inicial de la UMSA es conseguir el reconocimiento nacional del laboratorio como patrimonio científico y, posteriormente, avanzar hacia una candidatura internacional ante la Unesco.
Comenzamos esta campaña para que nuestro laboratorio de Chacaltaya sea patrimonio de la humanidad ante la Unesco.
El laboratorio de Chacaltaya es fundamental para la vigilancia de la atmósfera, especialmente con la confirmación de El Niño para 2026, que se anticipa como un fenómeno de gran intensidad. Su estación, parte de la red de Vigilancia de la Atmósfera Global de la OMM, mide varios componentes atmosféricos y se ha convertido en un actor clave para la investigación climática en la región.
Las imágenes del príncipe Felipe en 1962 ofrecen una mirada nostálgica de un pasado con un Chacaltaya nevado. Hoy, la montaña representa no solo un testimonio del cambio climático, sino también un centro de observación que permite entender mejor el impacto de las nuevas condiciones atmosféricas.