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Katta-kun, el pelícano que conquistó corazones en Japón

La entrañable historia de Katta-kun, un pelícano que sorprendió a todos con sus visitas diarias a un jardín de infantes, se ha convertido en un legado que perdura.

Por Franz Condori · septiembre 27, 2026

Katta-kun fue un pelícano que, durante más de una década, sorprendió a los habitantes de Ube, Japón, al volar desde el Parque Tokiwa hacia el jardín de infantes Meiko. Desde 1989, este ave estableció un lazo especial con los niños del lugar, convirtiéndose en un visitante habitual que alegraba sus días.

Con apenas cuatro años, Katta-kun comenzó su travesía diaria de aproximadamente 800 metros para reunirse con los pequeños, lo que sumaba unos 1,6 kilómetros de vuelo cada día. Durante sus visitas, participaba activamente en las actividades escolares y jugaba junto a sus nuevos amigos.

El pelícano que se hizo famoso en la televisión japonesa.

El carisma de Katta-kun no pasó desapercibido. Su relación con los niños atrajo la atención de los medios de comunicación, y en la década de 1990, el pelícano apareció en varios programas de televisión y documentales. Las imágenes de Katta-kun jugando y bailando con los niños lo convirtieron en una figura conocida en toda Japón.

En 1995, su popularidad inspiró la creación de "Katta-kun Monogatari", una serie animada que narraba la historia de la amistad entre un pelícano y un niño solitario, llevando su increíble historia a nuevas audiencias.

Con el paso del tiempo, especialmente a partir de 1991, las visitas de Katta-kun al jardín de infantes comenzaron a disminuir. El motivo detrás de este cambio fue que el pelícano había encontrado pareja, lo que lo llevó a dedicar su tiempo a construir un nuevo hogar.

Katta-kun dejó una huella imborrable en la vida de aquellos niños que crecieron a su lado. El 16 de julio de 2008, el pelícano fue encontrado sin vida en el lago del Parque Tokiwa a los 23 años. Su partida conmocionó a la comunidad, pero su legado perdura a través de sus descendientes que continúan habitando el parque.

La historia de Katta-kun es un recordatorio de cómo la sencillez y la amistad pueden marcar la vida de muchos, un pelícano que decidió ser parte de la infancia de una generación en Japón.