La estrategia japonesa para calles limpias: menos cestos de basura
Japón, famoso por su limpieza, ha reducido la cantidad de papeleras en las calles para incentivar a la población a llevar su basura a casa, un cambio que tiene raíces históricas y culturales.
Por Wilmer Choque · septiembre 27, 2026
En Japón, un paseo por las calles de Tokio puede dejarte con un vaso de café vacío y la pregunta de dónde deshacerte de él. A pesar de ser un país reconocido por su pulcritud, encontrar un cesto de basura es un verdadero reto, generando confusión entre los turistas que se encuentran con calles limpias pero sin papeleras.
La profesora Eiko Maruko Siniawer, experta en historia japonesa, explica que la escasez de papeleras tiene sus raíces en eventos históricos, económicos y sociales. Un hecho crucial ocurrió en marzo de 1995, cuando un ataque con gas sarín en el metro de Tokio llevó a las autoridades a retirar las papeleras como medida de seguridad, y esta tendencia se ha mantenido a lo largo de los años.
Desde principios de los años 2000, algunas ciudades han tomado la decisión deliberada de disminuir el número de cestos en espacios públicos. Tal es el caso de Kioto, que redujo más del 50% de sus papeleras desde 2011 debido a problemas de acumulación de basura y los costos asociados con su mantenimiento, según Aya Yoshida, del Instituto Nacional de Estudios Ambientales de Japón.
Pero, ¿cómo es posible que las calles se mantengan tan limpias? Yoshida resalta que esto no se debe únicamente a la cultura nipona, sino también a campañas de educación y limpieza impulsadas por los municipios. Durante décadas, se han invertido recursos en fomentar hábitos de desecho responsable y promover un entorno más limpio.
Una norma social importante en Japón es el concepto de meiwaku o kakenai, que se traduce como evitar causar molestias a otros. Esto contribuye al comportamiento cívico de la gente, que tiende a generar menos basura al no comer mientras camina, algo poco habitual en la cultura japonesa.
Los turistas, sin embargo, suelen tener una experiencia diferente. Pasan el día recorriendo la ciudad, comprando snacks y bebidas, y por lo general se encuentran cargando basura sin saber dónde desecharla. Junko Yokoo, guía turística, afirma que aunque al principio se quejan, rápidamente aprenden a adaptarse a la mentalidad local.
A pesar de la escasez de papeleras en la vía pública, estas no han desaparecido por completo. Siniawer destaca que, por ejemplo, las estaciones de tren suelen contar con recipientes transparentes cerca de los torniquetes para facilitar su supervisión. Recientemente, la estación de Shinjuku inició una prueba con robots que recorren las instalaciones recogiendo residuos, una innovación que podría mejorar la situación.