Debate sobre decreto presidencial genera controversia legal
El analista Marcelo Silva cuestiona la validez del Decreto Supremo 5515, indicando que no puede interpretar la Constitución en materia de sucesión presidencial.
Por Franz Condori · septiembre 23, 2026
El analista político Marcelo Silva ha comentado sobre las tensiones que ha suscitado el Decreto Supremo 5515, emitido por el Gobierno. Este decreto se refiere a la posibilidad de que el presidente use medios tecnológicos para ejercer funciones mientras esté temporalmente ausente.
Según Silva, las dudas surgen porque un decreto supremo no puede tener la autoridad para interpretar la Constitución Política del Estado. "El Gobierno debió haber solicitado una ley interpretativa a la Asamblea Legislativa", destacó.
El foco del debate se sitúa en el artículo 169 de la Constitución, que define el orden de sucesión presidencial durante una ausencia momentánea del presidente. Silva señala que muchos representantes del ámbito judicial y del Ministerio Público priorizan el texto constitucional sobre lo que establece el decreto.
El analista también sugirió que una futura ley interpretativa debería aclarar cuánto tiempo puede un presidente operar desde el extranjero mediante tecnología. Silva advierte que una ausencia prolongada puede acarrear situaciones complicadas en el ámbito político y social.
"No es que el presidente puede gobernar por vías tecnológicas los días que se le dé la gana".
Sobre quién asumiría la Presidencia en caso de que tanto el presidente como el vicepresidente estén ausentes, Silva argumenta que, de acuerdo a la interpretación constitucional, el presidente de la Cámara de Senadores sería quien asumiera esas funciones. Esta interpretación cuenta con el respaldo de figuras como el fiscal general del Estado y el presidente del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz.
Finalmente, Silva enfatiza que esta controversia podría tener repercusiones en la imagen institucional de Bolivia ante inversionistas. "Esto genera inseguridad jurídica", advirtió, señalando que la ambigüedad sobre quién ejerce el poder puede afectar la percepción internacional del país.
Para resolver esta controversia, Silva sugiere que se requiere una definición clara a través de una ley y el papel activo de las instituciones correspondientes.