El Niño se intensifica y estará presente hasta enero
Este fenómeno climático traerá consigo variaciones en las temperaturas, menos lluvias y un aumento en el riesgo de incendios, afectando de manera significativa la producción agrícola en el país.
Por Alejandra Calle · agosto 2, 2026
El fenómeno de El Niño se hace sentir con fuerza en Bolivia, provocando cambios notables en las condiciones climáticas, como menores precipitaciones y un impacto directo en la agricultura. Además, se incrementa el riesgo de incendios forestales, lo que genera preocupación entre los agricultores y las autoridades.
Según el ingeniero climatólogo Kenny Quisberth del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi), la magnitud de estos cambios dependerá de la intensidad del fenómeno. Este se presenta cuando las aguas del océano Pacífico central y oriental se calientan de manera anómala. La clasificación de El Niño varía desde débil, con un calentamiento de 0.5 a 1 grado Celsius, hasta muy fuerte, superando los 2 grados, lo que se prevé para este año.
El fenómeno de El Niño puede alterar el clima por varios meses y su aparición no sigue un patrón fijo, sucediendo cada dos a siete años. En la historia reciente, se han experimentado fases fuertes en 1982-1983, 1997-1998 y 2015-2016, siendo esta última marcada por una grave crisis hídrica en La Paz.
Las consecuencias del fenómeno son diversas y dependen de la región. Mientras algunos departamentos podrían enfrentar sequías severas, otros podrían experimentar lluvias torrenciales o inundaciones. Las zonas más vulnerables incluyen el norte de Santa Cruz, Beni, Pando y el norte de La Paz.
Entre agosto y octubre, se anticipa un fuerte déficit de lluvias en la Amazonía y otras regiones, con temperaturas elevadas afectando también el occidente del país. Se espera que entre noviembre y enero de 2027, El Niño alcance su fase más intensa, lo que podría resultar en sequías y olas de calor que afecten a gran parte del territorio nacional.