Caída del precio del pollo genera pérdidas en el sector avícola
La disminución en el costo del pollo en los mercados bolivianos podría parecer beneficiosa para los consumidores, pero está ocasionando grandes pérdidas en la industria avícola, que superan los 5 millones de bolivianos.
Por Wilmer Choque · septiembre 3, 2026
El precio del pollo sigue descendiendo en los mercados nacionales, con una reducción de 50 centavos cada día, alcanzando un costo aproximado de Bs 15 por kilo. Esta tendencia es vista con buenos ojos por los compradores, pero genera gran preocupación entre los avicultores debido a las pérdidas significativas que enfrentan.
Según la Asociación Nacional de Avicultores (ANA), las pérdidas ascienden a más de 5 millones de bolivianos, lo cual se atribuye a una sobrepoblación de pollos en las granjas, causada por la escasez de diésel que impide el transporte del producto.
Omar Castro, presidente de la ANA, explicó que estos problemas se originaron tras un período de precios altos entre finales de julio y principios de agosto debido a un bloqueo de 53 días. Aunque se observó una recuperación inicial, la situación cambió nuevamente con el descenso en los precios.
A pesar de contar con una producción adecuada, los avicultores no pueden enviar los pollos a los mercados a tiempo, lo que provoca que los animales crezcan más de lo habitual, ya que permanecen en las granjas por más tiempo del esperado.
Castro advirtió que, aunque el pollo es más accesible para los consumidores, el sector sufre pérdidas de hasta 3 bolivianos por kilo producido, lo que se traduce en pérdidas diarias de entre 5 y 5.5 millones de bolivianos.
El dirigente avícola alertó que, si la falta de combustible persiste, los productores podrían dejar de repoblar las granjas, ya que no podrán garantizar el alimento necesario para los nuevos pollitos.
A esta situación se suma el reciente decreto que elimina la subvención del diésel para grandes consumidores, provocando un aumento en los costos de transporte, especialmente en regiones como Tarija, Chuquisaca y Cochabamba, donde los fletes han pasado de 18 a 23 bolivianos por quintal.
Ante este panorama, la ANA planea seguir abasteciendo los mercados con los recursos disponibles en las granjas, mientras enfrentan los desafíos actuales.