Filas interminables por diésel y rechazo al decreto 5676 crecen en Bolivia
Las dificultades para obtener diésel persisten en varias ciudades, mientras sectores sociales se oponen a la normativa que elimina la subvención para grandes consumidores.
Por Franz Condori · agosto 28, 2026
Este viernes, las filas de vehículos en las estaciones de servicio continúan en aumento a lo largo del país, con una notable dificultad para acceder al diésel, un problema que ya lleva varios meses sin solución. Durante este tiempo, diversos sectores han expresado su rechazo al Decreto Supremo 5676, que elimina la subvención de este combustible para los grandes consumidores.
En La Paz, se observan largas filas de buses de servicio interdepartamental en la zona de la avenida Perú, cerca de la Terminal de Buses. Muchos de estos vehículos están esperando para poder abastecerse de diésel antes de continuar con sus rutas.
Los conductores reportan que deben esperar entre dos y tres días para poder cargar combustible, debido a la alta demanda y a la escasez de diésel disponible. Esto ha generado un impacto negativo en la frecuencia de salidas de los buses hacia diferentes destinos.
La situación es similar en Cochabamba, donde cientos de vehículos también están formados en las estaciones de servicio. En particular, en el kilómetro 3.5 de la avenida Blanco Galindo, se reporta una larga fila de vehículos que esperan su turno para cargar diésel.
El número de vehículos de alto tonelaje en Cochabamba es tan elevado que la fila se extiende por aproximadamente un kilómetro, lo que ha resultado en varios accidentes de tránsito entre esos vehículos y automóviles más pequeños.
Además, la escasez de gasolina se hace notable, con reportes de menor disponibilidad en comparación al diésel. Esta situación agrava aún más la crisis del transporte en el país.
Mientras las filas persisten en los surtidores de diferentes departamentos, las voces en contra del Decreto Supremo 5676 continúan. Confeagro ha exigido al Gobierno la abrogación de la norma hasta el próximo domingo 30 de agosto, amenazando con convocar una Asamblea de la Cruceñidad si no se atienden sus demandas.
Por otro lado, el Gobierno ha descartado la posibilidad de derogar esta norma que establece un incremento en el precio del diésel para los grandes consumidores, lo que podría generar más manifestaciones en el futuro.