SOCIEDAD

El compromiso de Miguel Ángel: un héroe de los animales en La Paz

Miguel Ángel Condori, apodado el ‘ángel de los animales’, es un trabajador de La Paz Limpia que, a pesar de su discapacidad, dedica su tiempo a alimentar y rescatar mascotas abandonadas en las calles de la ciudad.

Por Wilmer Choque · agosto 26, 2026

En las calles de La Paz se destaca la historia de Miguel Ángel Condori, un trabajador de La Paz Limpia que se ha convertido en un verdadero referente de solidaridad hacia los animales. Este hombre, conocido como ‘el ángel de los animales’, no solo se dedica a sus labores de aseo urbano, sino que también se asegura de alimentar y rescatar a perros, gatos y palomas que han sido abandonados.

Miguel Ángel ha tenido la oportunidad de ver de cerca las duras realidades que enfrentan muchos animales en la ciudad. Relata que ha encontrado criaturas que son arrojadas vivas a los contenedores de basura, enfrentándose a una muerte lenta y dolorosa cuando las máquinas compactadoras inician su trabajo.

Diariamente, Miguel Ángel recorre distintas calles con provisiones para alimentar a los animales que lo esperan. Más de 70 perros se benefician de su dedicación, además de un centenar de palomas que acuden a su encuentro en busca de comida. ‘Desde la empresa doy comida a ocho perritos y a más de 100 palomas que vienen a buscar su ración’, explica.

Su hogar, un refugio para animales olvidados

En su casa, Miguel Ángel cuida de 20 perros, cinco gatos y dos palomas, todos ellos rescatados de situaciones de abandono. Además, se encarga de cocinar parte de la comida que les brinda, utilizando menudencias que compra o recibe de algunos restaurantes locales que apoyan su labor.

Su vida cambió drásticamente tras sufrir un grave accidente que lo dejó en coma y le causó una discapacidad en sus piernas. Sin embargo, esta experiencia lo motivó aún más a dedicar su vida a ayudar a los animales abandonados, caminando largas distancias cada día para cumplir con su misión.

Miguel Ángel ha sido testigo de varios casos de abandono extremo. Aunque ha perdido la cuenta de cuántos animales ha ayudado a lo largo de los años, sigue comprometido con la alimentación de perros y aves. Su rutina diaria es algo que disfruta profundamente, pues alimentarlos le brinda una gran felicidad.

Aquellos que conocen su noble causa están haciendo un llamado a la comunidad para que colaboren con alimentos y otros insumos que le permitan continuar con esta labor. Para Miguel Ángel, cada rescatado y cada plato servido no es solo una tarea, sino una fuente de satisfacción personal.

‘El día que no les doy comida, me siento mal. Les digo: ‘les he fallado, chicos, no les he podido dar comida’”, comenta Miguel Ángel, reflejando su dedicación y amor por los animales que cuida.