Veinte tesis cortas sobre política: posible salida de Rodrigo Paz y la transición
Veinte tesis cortas sobre política: posible salida de Rodrigo Paz y la transición
Por: José Llorenti
¿Qué es el gobierno de Paz?
1. El régimen de Paz ha tenido un paso acelerado de un gobierno que inauguraría una nueva etapa en la historia boliviana a sencillamente un gobierno fallido y transitorio.
2. El gobierno de Paz en ningún momento entendió el porqué de su victoria; no entendió que ganó por la implosión del MAS lo que provocó un vacío en el liderazgo del bloque popular, es decir, ocupó el espacio que el MAS dejó en el bloque popular, no lo derrotó al MAS ni al bloque popular, solo trató de suplantarlo.
3. Paz ganó gracias a los resultados positivos de los veinte años de masismo, no debido a sus fracasos o errores, en ese caso hubiera ganado Tuto.
4. Paz ganó por Lara. Lara por su raigambre «cholo» es más cercano al bloque popular que Paz con su raigambre de casta política blancoide. Por eso ganó Paz, no ganó ni por Cerimedo, ni por su hija ni por sus metáforas mal elaboradas como «capitalismo para todos».
5. El régimen de Paz es un gobierno semi-delincuencial, no tiene un proyecto ni un plan, solo tiene un plan de negocios familiares y de amistades para enriquecerse y escapar del país al terminar su mandato. Paz no se quedará en el país después de terminar su gestión, e incluso queriéndolo hacer, es muy difícil.
6. Paz, sin querer o quizás queriéndolo, habilitó una veta de debate que tendrá repercusiones en un futuro cercano y que obviamente él no está en facultades de solucionarlo: las regiones. Es muy difícil que, de ahora en adelante temas como el pacto fiscal o el 50/50 sean postergados, e incluso, es muy probable que el federalismo se convierta en el siguiente tema de debate nacional junto con la forma en cómo resolver la crisis económica actual.
¿La derecha y la izquierda cómo quedan?
7. La derecha boliviana ha abortado a Paz, es probable que en cuestión de semanas pidan su salida o adelantamiento a elecciones. Sin embargo, en la derecha boliviana hay un problema interno: ¿Qué hacer con Lara? Si Lara es presidente puede ser usado para desgastar o dividir al bloque popular, como Rodrigo Paz fue usado para desgastar y dividir a la derecha boliviana, sin embargo, Lara, al ser más inestable e incompresible, no es controlable y eso dificulta la posibilidad de usarlo. ¿Puede Lara habilitar a Evo? ¿Qué harán los Estados Unidos con Lara? ¿Permitirán los Estados Unidos una caída tan acelerada de su plan de restauración en Bolivia?
8. ¿Cómo queda la derecha después de Rodrigo Paz? Si suponemos que teóricamente la derecha boliviana no ganó las elecciones, sino que la unidad a partir de Tuto fue derrotada, incluso sin el MAS ni Evo Morales en carrera, quiere decir que, la mayoría de los bolivianos no están de acuerdo con un plan como el que buscan ejecutar tanto Tuto como Samuel Doria Medina, y buscan algo más parecido al MAS. A esto se añade la nefasta gestión de Rodrigo Paz, por lo que se puede suponer que la derecha queda peor de cuando inició el gobierno de Paz, y mientras más tiempo tarden en diferenciarse de él, más difícil será recuperarse, al menos para la derecha tradicional. En la derecha también hay una pugna que irá creciendo en los siguientes años entre la renovación con actores como JP Velasco o Mamén Saavedra y la vieja guardia derechista como Tuto o Samuel Doria Medina.
9. ¿Cómo queda la izquierda o el bloque popular? El bloque popular no es de izquierda, en él se puede encontrar diferente tipo de actores que pueden coyunturalmente o incluso epocalmente coincidir con preceptos de izquierda, al menos de la izquierda nacionalista, sin embargo, pocos en el bloque popular hablan del socialismo, solo llegan a hablar de ser anti-oligárquico. En este sentido, el bloque popular, engatusado en algún momento por Paz-Lara, es el que se movilizó en estos últimos meses en contra del gobierno de Paz, por lo que es fácil deducir que votarán en las siguientes elecciones por cualquier propuesta antigubernamental.
10. En el bloque popular existen dos frentes: un evista y un no-evista, ambos coexisten porque son opositores al gobierno de Paz, el no evista no tiene nada que ver con el anterior gobierno, y aunque pudo tener espacio con el gobierno de Arce, éste ya existía previamente, ni siquiera el año 2005 estuvieron juntos cuando existió un bloque masista y uno más afín a Felipe Quispe. Actualmente este frente no-evista se manifiesta en gobernadores como Sánchez en Oruro o Joaquino en Potosí o la misma COB. Es probable que, a medida que se avance en el conflicto, estas dos facciones lleguen a acuerdos de cara a las elecciones próximas. La pugna entre la renovación en la izquierda y la vieja guardia sigue latente, lo que no es un fenómeno estrictamente boliviano, solo véase Argentina, Brasil o Ecuador, no obstante, puede subsanarse con un enemigo común.
11. La izquierda boliviana no tiene debates avanzados sobre el tema de regiones y el federalismo, exceptuando la izquierda cruceña. Este tema cobrará más relevancia en un futuro próximo, ya no es un tema exclusivo de Santa Cruz, sino que en Potosí, Oruro y La Paz se debate sobre la redirección del excedente, ejemplo: en lugar de privatizar empresas públicas, traspasarlas a las regiones para capitalizarlas o administrarlas.
¿Qué escenario enfrentará el siguiente gobierno?
12. El siguiente gobierno que vendrá, sea de izquierda o derecha, todo apunta a que será de izquierda, tendrá que tomar medidas de ajuste y gobernar en época de no-bonanza con mayor protagonismo de la minería cooperativa y ausencia de estabilidad geopolítica. Si vuelve la izquierda no será un gobierno de izquierda cómodo o que retrotrae a época de bonanza como el 2014 o 2015, porque ese escenario ya no existe, sino un gobierno de izquierda en no-bonanza.
13. Una nueva ley de inversiones, de minería, de litio y de hidrocarburos es necesaria, no obstante, el gobierno de Paz no tiene facultades para hacerlo, debe hacerlo el siguiente gobierno. La apertura al capital privado internacional es inevitable. Sea la izquierda o derecha, cualquiera tomará esa decisión.
14. La izquierda regional ya no tiene como horizonte o modelo a seguir el chavismo (ahora transfigurado en el grotesco MAGA-chavismo) o el primer lulismo socialdemócrata, sino las izquierdas más timoratas y antiTrump como México, Brasil o la izquierda del partido demócrata estadounidense. Aunque en Argentina hay frentes peronistas que buscan reproducir algo así como el socialismo chino, aún en América Latina no es un debate político y solo estrictamente académico. La siguiente izquierda en el gobierno, incluyendo evista, será mucho más pragmática y menos ideológica.
¿Cómo están los datos?
15. En la última encuesta de INESLA – Instituto de Estudios Latinoamericanos de agosto de la presente gestión, previa al escándalo Beller-Cerimedo, en ciudades capitales más El Alto, el 76% afirma que Bolivia está en un «clima adverso», y que los principales problemas son tres: crisis económica, corrupción y la justicia. Probablemente el tema de la corrupción aumente sustancialmente en la muestra de septiembre. Se percibe al gobierno en un 61% como corrupto, a la oposición de derecha con un rechazo de hasta el 58% (Samuel, Tuto y Manfred) y un 38% visualiza a las nuevas caras de la derecha como potables, ejemplo: Jaime Dunn.
16. En el mismo estudio el 29% aprueba la gestión de Paz y un 61% desaprueba (medición efectuada previa al escándalo Beller-Cerimedo), un 31% valora positivamente a Evo Morales y un 60% desfavorable. Y un 38% plantea una tercera opción, ni Morales ni Paz.
17. Entre los actores emergentes, Dunn tiene una valoración positiva del 36%, Nilton Condori un 11%, Mamen Saavedra 41%, Mario Cronembold 29% y Edgar Sánchez 27%.
18. La relación con Estados Unidos tiene un 64% de aceptación en temas técnicos y económicos, pero en un 62% se rechaza injerencia militar y/o política. Solo en ciudades capitales.
19. Solo el 14% de la gente cree que Lara puede resolver la crisis, y el 12% cree que el vicepresidente tiene capacidad para gobernar. Asimismo, más del 68% cree que con Lara se agudizarán los conflictos.
¿Hacia dónde va Bolivia?
20. La aventura de Rodrigo Paz y su familia en el gobierno terminó, es un hecho que el gobierno no puede continuar, asimismo, en caso de que la izquierda vaya unida o se una en una segunda vuelta, ganará las elecciones, siempre y cuando logre evitar la polarización habitual y acercarse al centro político. Por el momento es Evo Morales el posible candidato, aunque tenga limitaciones legales, del otro lado Jorge Quiroga se esgrime como el único potable, y los liderazgos emergentes, aun siendo bien vistos como Mamén o Sánchez, recién iniciaron sus mandatos por lo que es difícil en esta coyuntura puedan sorprender. Quizás el factor Dunn es el único que puede sorprender al país y llegar a una segunda vuelta contra la izquierda. La renovación de liderazgos en la izquierda sigue siendo un debate pendiente.