SOCIEDAD

Senda Verde alerta sobre impactos de la minería en Coroico

El refugio de animales Senda Verde denuncia daños por actividades mineras cercanas y pide intervención de las autoridades para proteger la fauna local y sus instalaciones.

Por Lucía Huanca · agosto 19, 2026

El refugio Senda Verde, situado en Coroico, ha denunciado que las actividades mineras en la zona están causando serios daños a su labor de conservación y al bienestar de la fauna silvestre. La organización ha solicitado a las autoridades pertinentes que intervengan para proteger tanto sus instalaciones como a los animales que alberga.

Desde marzo de 2023, los fundadores de Senda Verde y miembros de la comunidad han alertado sobre la incursión de cooperativas auríferas en sus tierras. Estas actividades han provocado movimientos de tierra y el desvío de cauces de agua, lo que ha llevado a organizaciones locales a exigir a la AJAM una verificación rigurosa de las licencias mineras y la suspensión de las operaciones hasta que se realice una evaluación.

Senda Verde se extiende a través de tres comunidades: Cedro Mayo, Santo Domingo y Yalaca, siendo esta última crucial para su funcionamiento. En Yalaca se encuentra el acceso principal del refugio, donde se reciben alimentos y medicamentos para los animales, así como para la atención de la fauna rescatada.

La solicitud de Senda Verde se suma a una denuncia realizada por activistas ambientales ante la AJAM, donde se señala que la Cooperativa Uchumachi estaría operando sin las autorizaciones necesarias en las cercanías del río Coroico. Pese a la denuncia formal, todavía no ha habido respuesta por parte de las autoridades competentes.

El impacto de la minería en la región de los Yungas es alarmante, ya que no solo amenaza los ecosistemas locales, sino que también contamina ríos con mercurio y destruye hábitats vitales. Esto pone en riesgo la salud y la vida de más de mil animales silvestres que Senda Verde ha rescatado y rehabilitado a lo largo de su trayectoria.

La falta de acciones efectivas por parte de las autoridades ha permitido que las actividades mineras continúen sin control. Las organizaciones locales han instado a la AJAM a actuar y verificar las licencias, así como a paralizar las operaciones mineras en zonas que son claves para el ecoturismo y la preservación ambiental.

El uso indiscriminado de maquinaria pesada ha llevado a la destrucción de bosques y a la tala de áreas naturales, lo que desplaza a la fauna silvestre y genera un aumento del estrés en las especies nativas. Senda Verde, que ha trabajado por más de veinte años en la rehabilitación y conservación de la fauna, se encuentra en una situación crítica ante este avance minero.