Seis departamentos en emergencia por sequía en Bolivia
La sequía, potenciada por el fenómeno del Súper Niño, afecta a 26 municipios de Chuquisaca, Santa Cruz, La Paz, y otros departamentos, poniendo en alerta a los productores agrícolas y ganaderos.
Por Wilmer Choque · agosto 16, 2026
La sequía, un efecto del Súper Niño, ya empieza a hacer estragos en Bolivia, afectando principalmente a seis departamentos. Los cultivos y el ganado son los más perjudicados, y por ello, 26 municipios han declarado emergencia o alerta roja.
Los departamentos más afectados son Chuquisaca, Santa Cruz, y La Paz, donde varios municipios han tomado medidas. En Chuquisaca, 21 de sus municipios han sido declarados en emergencia por la sequía que afecta a sus cultivos y ganado, mientras que en Santa Cruz, cuatro municipios se encuentran en situación de emergencia.
Situación crítica en La Paz y otros departamentos afectados.
En La Paz, el municipio de Nuestra Señora de La Paz ha declarado alerta roja debido a la disminución del agua en las represas, especialmente en Hampaturi. A pesar de esto, el Gobierno central y la Empresa Pública Social de Agua y Saneamiento (Epsas) aseguraron que el suministro de agua está garantizado hasta el regreso de las lluvias. Sin embargo, el alcalde César Dockweiler argumenta que se deben tomar medidas antes de que la situación sea irreversible.
Además de estos tres departamentos, hay alarma en Tarija, Oruro, y Potosí, donde los campesinos también están preocupados por la sequía. En el suroeste de Potosí se reportan intensas nevadas que afectan la vida del ganado camélido.
A raíz de la sequía, la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) advirtió sobre la presencia de microorganismos en el agua de las represas, que se vuelven resistentes, lo que agrava la calidad del agua potable. Esto se debe al bajo nivel de agua y a la alta radiación ultravioleta, que favorece el crecimiento de bacterias peligrosas.
La Cámara Nacional de Industrias (CNI) ha expresado que el fenómeno del Súper Niño podría tener repercusiones en la producción y el empleo en el país, sugiriendo la creación de un Consejo Nacional de Prevención para mitigar los efectos económicos y productivos de esta situación climática.
El clima no podemos controlarlo. El impacto sí podemos reducirlo. Anticiparnos es producir.
En resumen, la situación de emergencia por sequía en Bolivia requiere de atención inmediata y medidas efectivas para proteger tanto la producción agrícola como el suministro de agua potable para la población.