¿Rodrigo Paz y su título? Un tema que no se apaga
La controversia sobre si el presidente Paz homologó su título vuelve a surgir, mientras algunos se preguntan si sus decisiones están en entredicho.
Por Lucía Huanca · agosto 14, 2026
La incertidumbre sobre la validez del título del presidente Rodrigo Paz Pereira se reaviva desde que asumió el poder en Bolivia. Este dilema se remonta a 2018, cuando el diputado opositor Norman Lazarte presentó una denuncia ante la Fiscalía por presunto "ejercicio indebido de la profesión". Lazarte solicitó que se investigaran los actos administrativos de Paz al frente de la Alcaldía de Cercado, sugiriendo que podrían ser impugnables.
La denuncia indicaba que Paz firmaba documentos oficiales como "licenciado" sin haber convalidado su título obtenido en el extranjero. Según los expertos en derecho, esta situación era problemática, ya que la figura de "licenciado" no estaba registrada oficialmente en el país, generando dudas sobre la validez de sus documentos.
Frente a la controversia, Paz se defendió explicando que tenía su título, pero que no lo había homologado debido a la complejidad del proceso. Estudió Relaciones Internacionales en Estados Unidos; sin embargo, en los registros de la Cancillería y del Ministerio de Educación no había evidencia de su aprobación. Él mismo se refería a esto como "un mal menor".
A lo largo de los años, el caso no avanzó hacia una resolución concreta. No hubo sentencias ni absoluciones claras, y la situación se fue diluyendo conforme el presidente Paz escalaba en la política, desde alcalde a senador, hasta llegar a la presidencia en 2025. La pregunta es: ¿fue el expediente archivado o simplemente olvidado por la Fiscalía?
Hoy, con el control total de la administración pública, la incertidumbre persiste sobre si Paz ha tramitado o no la homologación de su título. En medio de la crisis de combustibles y los reclamos por reformas estructurales, muchos se preguntan si este tema volverá a ser relevante o si quedará en el olvido. La historia aún no ha dado su veredicto final, y la inquietud sigue viva.