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La ventana de vida se cierra tras terremoto en Colombia

Tres días después del devastador terremoto de magnitud 7,4 en Colombia, las esperanzas de encontrar sobrevivientes disminuyen, mientras las autoridades enfrentan la tragedia y el caos en las comunidades afectadas.

Por Wilmer Choque · agosto 13, 2026

El pasado lunes 10 de agosto, un terremoto de magnitud 7,4 sacudió Colombia, teniendo su epicentro en San José del Palmar, Chocó, a una profundidad de 103 kilómetros. A medida que han pasado las primeras 72 horas desde el desastre, las posibilidades de rescatar a personas con vida atrapadas bajo los escombros se están reduciendo drásticamente.

Hasta el momento, el Gobierno ha reportado 265 muertes, 3.494 heridos y 496 personas desaparecidas. Además, los daños materiales son significativos con la destrucción de 11.347 viviendas y afectaciones en otras 53.526, así como el colapso de 140 edificios. La situación es crítica para 24.324 familias en 403 municipios de 14 departamentos del país.

Las áreas más golpeadas incluyen las comunas 17 y 19 en Cali, capital del Valle del Cauca. En la emblemática Calle Quinta, famosa por su vínculo con el Grupo Niche, la imagen es desoladora: edificios agrietados, estructuras dañadas y otros completamente destruidos. El alcalde de Cali, Alejandro Eder, aseguró que desde el primer momento, la administración local ha trabajado intensamente para atender la emergencia y ha contado con el apoyo de los ciudadanos.

La cifra de víctimas en Cali ya asciende a 96 muertos, 88 personas rescatadas, 111 desaparecidas y 1.224 heridos. Hasta ahora, 80 edificaciones han colapsado total o parcialmente y 832 presentan daños severos. En las áreas donde aún se perciben señales de vida, los equipos de rescate se mantienen en alerta, realizando pausas en su búsqueda para escuchar cualquier indicio de personas atrapadas bajo los escombros.

Sin embargo, en otros 20 puntos de la ciudad, se ha descartado la posibilidad de sobrevivientes y se preparan para iniciar la remoción de escombros, ya que el tiempo apremia tras el cierre de la "ventana de vida". La situación es muy complicada, especialmente en zonas donde el olor a descomposición se hace presente, indicando que ya han transcurrido más de tres días desde el terremoto.

En respuesta a la emergencia, más de 1.000 soldados de la Tercera Brigada del Ejército Nacional han sido desplegados en Cali, brindando apoyo a las comunidades afectadas. La búsqueda de sobrevivientes también cuenta con la colaboración internacional, destacando la llegada de Los Topos Azteca, un grupo de rescatistas mexicanos que se sumaron a las labores luego de cumplir una misión en Venezuela.

La solidaridad internacional ha sido notable, con más de 100 toneladas de ayuda humanitaria de El Salvador y el apoyo de rescatistas de Estados Unidos. La morgue de Cali ha colapsado debido al alto número de cuerpos recibidos, llevando a que algunos cadáveres sean trasladados al municipio de Palmira, donde las familias esperan con ansiedad la identificación de sus seres queridos.

La tragedia también ha afectado a los animales de compañía, con 24 mascotas rescatadas, 14 fallecidas y alrededor de 240 desaparecidas. Los animales recuperados reciben atención en el Centro de Bienestar Animal, mientras sus dueños los buscan desesperadamente.

A pesar de que han transcurrido más de 72 horas, los esfuerzos de búsqueda y rescate no cesan. En los seis puntos donde aún hay esperanzas de encontrar vida, los rescatistas siguen removiendo escombros, manteniendo la esperanza de escuchar algún sonido que indique que alguien aún está con vida.