Gómez Vela: La pregunta sobre el impacto de los viajes internacionales de Bolivia
El analista Andrés Gómez Vela critica los viajes al exterior de autoridades del Gobierno, cuestionando su costo y los beneficios concretos para el país.
Por Boris Mamani · agosto 11, 2026
Andrés Gómez Vela, periodista y analista, ha puesto en tela de juicio el valor y el costo de los viajes internacionales efectuados por los funcionarios del Gobierno de Rodrigo Paz, en el contexto de la estrategia de política exterior que se resume en la frase "Bolivia en el mundo y el mundo en Bolivia".
Gómez Vela argumenta que aunque la participación de Bolivia en el ámbito internacional es esencial para atraer inversiones, abrir mercados, obtener cooperación y fortalecer la diplomacia, también es vital evaluar el costo de estas misiones y los beneficios tangibles que aportan al país.
Un análisis realizado por la periodista Gabriela Ichaso Elcuaz revela que el exministro de Relaciones Exteriores, Fernando Aramayo, estuvo 63 días fuera del territorio nacional en viajes oficiales. Este cálculo se basa en el Decreto Supremo N.º 1788 del año 2013, que establece una escala de viáticos para los servidores públicos. Según esta normativa, tomando la tarifa más baja de US$300 por día, esos 63 días representarían un gasto de US$18.900 solo en viáticos.
El análisis también añade un posible 25% extra por gastos de representación, elevando el total teórico a US$23.625, cifra que no incluye pasajes, alojamiento, transporte y otros gastos inherentes a las misiones. Otros ministros, como José Fernando Romero, José Gabriel Espinoza, Oscar Mario Justiniano y Marco Antonio Calderón, también tienen ausencias prolongadas que podrían ser evaluadas bajo la misma normativa.
La gran incógnita que se plantea es: ¿qué beneficios retorna a Bolivia?
Gómez Vela sostiene que no todos los viajes son un gasto injustificado, ya que una misión oficial puede transformarse en una inversión si logra generar resultados positivos para el país. Sin embargo, enfatiza la necesidad de contar con información precisa sobre los gastos de pasajes, viáticos y representación, así como el número de acompañantes de las autoridades, y sobre todo, qué resultados concretos se han obtenido de estas gestiones.
Se cuestiona cuántos acuerdos han sido firmados, qué inversiones han llegado al país, cuáles mercados se han abierto para los productores nacionales y cuánto apoyo internacional se ha conseguido en el proceso.
Dada la situación económica actual de Bolivia, el analista sugiere que la Asamblea Legislativa Plurinacional debería requerir información detallada sobre las misiones internacionales y sus resultados. La conclusión es clara: aunque es fundamental que Bolivia se relacione con el resto del mundo, la efectividad de la política exterior debe ser evaluada por sus resultados, y no solo por la cantidad de viajes, reuniones o fotos oficiales.